Cuando se dice que la
situación económica de un país está “sana”, lo primero que las personas
se imaginan es que existe una tasa muy baja de desempleo, que no existe
inflación y que las empresas no tienen temores de invertir, es decir, no
existe riesgo. En cambio, cuando se dice que la situación económica de
un país está en crisis o estamos cerca de una “recesión”, todos esos
indicadores son negativos. En el caso de nuestro país, la situación es
bastante particular, porque los datos de la ciencia económica están
cruzados, lo que para cualquier persona tiende a confundir.
Las
cifras publicadas este viernes por el Instituto Nacional de
Estadísticas (INE) mostraron que el Índice de Producción Industrial
(IPI) bajó 4,5% en mayo comparado con el mismo mes del año pasado
arrastrado por la minería, mientras el Índice de Actividad del Comercio
(IAC) cedió de 5% en el mismo periodo. Los datos sectoriales muestran
que la economía sigue muy debilitada, lo que contrasta con los buenos
datos de empleo publicados ayer por el INE, que muestran un 8,5 % de
desocupados(as) en Chile en el trimestre marzo-mayo de este año. Esta
inconsistencia se suma al número aún no calculado de extranjeros que
ingresan al país (en forma regular o irregular), lo que debería aumentar
esa tasa de desempleados, por el reemplazo de extranjeros en desmedro
de chilenos(as) en el acceso a empleo formal.
Respecto
de la inflación, según datos oficiales del INE, la variación mensual
del IPC (Índice de Precios al Consumo) ha sido del 0,1%, de forma que la
inflación acumulada en 2023 es del 2,3%. Cabe señalar que quienes vamos
al supermercado a comprar y comparamos precios, podemos dar cuenta de
que la inflación es más alta.
Respecto
de la inversión, los datos son aún más contradictorios. Mientras 38
países de la OCDE (“Pension Markets in Focus”, del organismo)
registraron tasas de rendimiento reales negativas durante 2022, hubo
seis países que lograron contener esa situación y las cifras rojas del
desempeño de los fondos no se tradujeron en una caída en el valor de los
activos de pensiones, siendo Chile uno de esos países. Pero esa cifra
contrasta con el crecimiento económico. El Producto Interno Bruto (PIB)
de Chile en el primer trimestre de 2023 ha crecido un 0,8% respecto al
trimestre anterior. Esta tasa es 6 décimas mayor que la del cuarto
trimestre de 2022, que fue del 0,2%. Pero en términos generales y
comparativos, el país está creciendo menos que otros países de la región
y del promedio mundial.
Frente a esta situación caben varias reflexiones, pero profundizaré en dos:
El
Banco Central debe evaluar hasta cuando mantiene la tasa de política
monetaria, porque eso puede influir en una menor inversión en el país
y…
El
Gobierno debe dar celeridad al plan de “Invirtamos en Chile” presentada
el 2022, y la “Agenda de Productividad” de este año, con el fin de
aumentar la inversión nacional y extranjera dentro del país, porque un
mayor crecimiento mejora todos los indicadores señalados en esta
columna.