Una nueva oportunidad

Lo
primero es felicitar al “Apruebo Dignidad” por la convocatoria obtenida
el pasado fin de semana, y en especial a Gabriel Boric, quien, con su
programa transformador y un claro discurso, logró una vez más romper con
todas las encuestas y levantarse como el gran ganador de la jornada.

No
es casualidad que, con solo un sector de la oposición, la gente se haya
sentido más representada que con todo el oficialismo junto, intentando
sostener el modelo que tantos y tantos queremos cambiar para siempre.

Me
hubiese encantado que el Partido Socialista de Chile hubiese estado
compitiendo también ese fin de semana; no vale la pena volver atrás y
buscar a los culpables, pero lo que sí se debe hacer es buscar todas las
formas de volver a unir al amplio espectro de los que queremos
transformar Chile.

No
tengo dudas, tenemos muchas más similitudes que nos juntan a pequeñeces
que nos separan, y esos deben ser los puentes para proyectarnos en el
camino del futuro próximo para lograr instalar el cambio que el pueblo
de Chile demanda.

Creo
que esta oportunidad histórica nos llama a soñar a que es posible tener
un Chile más digno y humano para todos, para que desde las regiones
emerjan nuevos liderazgos que apaguen la llama del centralismo
asfixiante, que siempre del discurso se le nombra, pero que en pocas
ocasiones de verdad se busca transformar.

Debemos
dejar el pragmatismo de lado, olvidarnos de las conveniencias
personales, casi siempre radicadas en las cúpulas de poder, para
abrirnos paso en el futuro que hemos buscado. Este Chile que emerge y
ruge desde el 18 de octubre está cerca de lograr su gran triunfo. Dejar
atrás una Constitución que nos mantenía con cadenas frente a los cambios
y encontrar una presidencia con un gobierno que interprete estos
mismos.

Vamos
juntos por el ancho camino, hay que estar disponible a también entregar
en este proceso y no siempre ganar, siempre pensando en el bien común y
en las mayorías que más necesitan. El país no se construye solo y hoy
nos necesitamos todos para lograrlo.

Que se abran las grandes alamedas.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS