Columna Análisis /Hermes Hein abogado
La curiosa coincidencia es que las dos
corporaciones en grave crisis, una corresponda a San Fernando, donde fue
alcalde el padre de Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT, furibunda
partidaria de desmunicipalizarlo todo y la otra Punta Arenas, alcalde Claudio
Radonich y ex intendente del Presidente Sebastián Piñera. O sea extremos unidos
por su afán por centralizar la administración de la educación y despojar al
poder local de una de las áreas más sensibles del quehacer comunal. O sea, debemos concluir PC-RN unidos jamás
serán vencidos en su afán por centralizar el poder en desmedro de las
atribuciones conferidos a los municipios.
Ambas crisis aparecen justificadas en un
lenguaje común, la escasez de recursos y la responsabilidad de las
administraciones anteriores. En
realidad, es poco decoroso responsabilizar al pasado, las deudas son siempre
responsabilidad de quien administra, todas las administraciones tienen deudas
de arrastre. En el caso de Punta Arenas,
no se ha efectuado ninguna auditoría externa que otorgue fiabilidad y certeza
acerca del pasivo existente y actualmente exigible. Luego, todas son aproximaciones para
describir y justificar el no pago de las deudas a proveedores y trabajadores.
No existen cifras concretas que sean confiables para los trabajadores. En tanto dicha auditoría externa no se
realice, nada se puede creer, humo y nada más que humo. En este contexto y
mientras no existan cifras confiables los trabajadores deben seguir adelante en
sus negociación colectiva, nada poden creer porque no existen cifras
inobjetables sobre las cuales debatir.
Esta
realidad se agrava por la falta de opinión crítica del Concejo Municipal, que
no tiene opinión, juicio ni objeciones a los argumentos expuestos a la gestión
edilicia, se ha limitado a aprobar y asentir sin debate los argumentos
expuestos por el señor alcalde. Al igual que en San Fernando, se confía en que
la intervención del Gobierno, debe llegar porque es un problema de todos, que
es decir un problema de nadie, para que así se pague la cuenta. ¿Ha preguntado el Concejo por las nuevas
contrataciones? ¿Ha preguntado por los juicios perdidos en esta administración?
¿Por los despidos mal cursados? ¿Ha cuestionado que la Corporación no ha
abandonado las páginas judiciales como se ofertó, a la cual ahora se suma al
municipio? ¿Se ha cuestionado el acoso a funcionarios municipales y los
sumarios administrativos acumulados, que instrumentalizados como forma de
gestión mantiene atemorizados a los funcionarios municipales? . Nada. O sea, la crisis la agrava un Consejo
Municipal, inoperante.
Algo muy distinto ocurre en Puerto Natales,
la comuna de mi infancia, un alcalde con un desempeño ejemplar, con una
capacidad de gestión encomiable, que administra la crisis en silencio, mientras
se ejecutan obras de innegable beneficio para la comunidad. No pretende ser
ministro de Educación, sólo alcalde, no presiona, sólo trabaja. Ni Punta Arenas
ni San Fernando, sólo Puerto Natales.