Vamos de nuevo: Pensiones

Esta discusión parece eterna y aún dará mucho que hablar en el transcurso de este año. Esto se evidencia en la irrestricta posición de la derecha para llegar al menos a un acuerdo; a una negociación que permita llegar a puerto. La oposición está cerrada, y no acepta nada que se relacione con la distribución del 6% adicional de las cotizaciones previsionales, aspecto que vuelve muy complejas las conversaciones. No obstante, existen algunas luces de esperanzas con la proposición de la Democracia Cristiana que propone la formula 3 y 3, es decir, 3% para cuentas individuales y 3% para aporte social. Esta fórmula 3 y 3, ha sido rechazada por el sector de oposición, aspecto que es una curiosidad en lo personal, y lo explico con datos. 

Se debe recordar que los porcentajes de cotización antes del sistema de pensiones actual bordeaban entre el 16 y el 23% con un tiempo mínimo de afiliación, de tal manera, que un 6% adicional se encuentra en el valor mínimo del sistema que llevaba Chile antes de la reforma del 80. De modo que este 6% no es nada nuevo; de hecho, la reforma del 2017 proponía un 5% adicional a cargo del empleador; la reforma del 2018 proponía un 4% adicional a cargo del empleador, que luego de pasar por la cámara de diputados quedó en un 6% también a cargo del empleador. Incluso debemos recordar que este último acuerdo fue presentado por el Presidente Piñera donde un 3% de la cotización se iba al ahorro previsional adicional (cuenta individual), mientras que el otro 3% pasa a formar parte de un llamado Ahorro Colectivo Solidario; formula que es exactamente igual a la presentada por el Presidente Boric. 

Entonces, ¿cuál es la diferencia? La diferencia es que el acuerdo del Presidente Piñera consideraba mantener las AFP, mientras que el proyecto actual elimina las AFP. Es con esto que, surge una discusión que se esconde en la distribución del 6%, pero más bien el fondo de los desacuerdos es la administración de las cotizaciones de los trabajadores. Es decir, la discusión es más bien ideológica que económica.

Si lugar a dudas las AFP fueron un instrumento de innovación previsional. De hecho, grandes naciones como China, introducen sistemas de capitalización individual para empleados públicos a partir del 2004, e incluso EEUU inicia un debate a partir del año 2001 sobre al componente individual en sus sistemas de capitalización. Si bien muchas de estas naciones no han adoptado el modelo completo de las AFP, la innovación generada en Chile ha dado surgimiento a un gran debate en torno a los sistemas de previsión social y al comportamiento que debería tener el Estado en materias de pensión. El mismo informe de la “Comisión Marcel” ha indicado que, si bien existió una moda relacionada con los mecanismos de capitalización individual, estos no logran sustituir los sistemas de reparto a nivel mundial, en particular, por su viabilidad financiera; aspecto que queda demostrado en nuestro país con las manifestaciones en contra de las bajas pensiones.

En definitiva, las AFP han sido un modelo interesante que mostró prontamente algunas de sus debilidades en materia de pensiones, y que nos lleva nuevamente al debate sobre cuál modelo es el que nuestro país debería adoptar. Un dato que aporta a la causa es que en noviembre del 2023 se jubilaron algo más de 14 mil trabajadores donde el 50% de ellos sólo llega a pensiones autofinanciadas cercanas a los 85 mil pesos. 

Sin lugar a dudas, necesitamos una reforma de pensiones.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS