Está
surgiendo rápidamente información acerca de las características de
estas variantes. Los científicos están trabajando para obtener más
información acerca de la facilidad con la que se propagan, si podrían
causar una enfermedad más grave, y si las vacunas autorizadas en la
actualidad servirán para proteger a las personas contra ellas.
Los
virus cambian constantemente a través de la mutación, y se espera que
aparezcan nuevas variantes del virus con el paso del tiempo. A veces,
emergen nuevas variantes y luego desaparecen. En otras ocasiones,
emergen nuevas variantes y persisten. Se han documentado diversas
variantes del virus que causa el COVID-19 .
El
virus que causa el COVID-19 es un tipo de coronavirus, una gran familia
de virus. Los coronavirus reciben este nombre debido a los picos en
forma de corona que se encuentran en su superficie. Los científicos
monitorean los cambios del virus, incluidos los cambios en los picos de
la superficie del virus. Estos estudios, que incluyen análisis genéticos
del virus, ayudan a los científicos a entender cómo los cambios en el
virus pueden incidir en la forma en que se propaga y lo que les pasa a
las personas que se infectan con él.
Hay
diferentes variantes del virus que causa el COVID-19 en circulación en
el mundo. Estas variantes parecen propagarse con mayor facilidad y
rapidez que las otras variantes, lo que podría generar más casos de
COVID-19. Un aumento en la cantidad de casos ejercerá mayor presión
sobre los recursos de atención médica, implicará mayor cantidad de
hospitalizaciones y la posibilidad de más muertes.
Hasta
el momento, los estudios sugieren que los anticuerpos generados a
través de la vacunación con las vacunas autorizadas en la actualidad
reconocen estas variantes. Este aspecto se está estudiando atentamente y
hay más investigaciones en curso. Un mayor cumplimiento riguroso de las
estrategias de mitigación de salud pública, como la vacunación, el
distanciamiento físico, el uso de mascarillas, la higiene de manos, el
aislamiento y la cuarentena, son esenciales para limitar la propagación
del virus. De entre las múltiples variantes del SARS-CoV-2 que se han
detectado en todo el mundo, hay tres que preocupan especialmente: las de
Reino Unido, Sudáfrica y Brasil. No solo porque estas versiones mutadas
puedan aumentar la capacidad de contagio y la mortalidad del patógeno,
algo que de momento solo se ha demostrado en el primer término; sino
también por su posible interacción con las vacunas ya aprobadas y con
las futuras. Virus que causa el COVID-19 y para proteger la salud
pública.
En
el caso de la “variante británica” parece ya bastante claro que la
eficacia de las vacunas no se ve alterada, pero aún persisten dudas
sobre si en las otras dos variantes la efectividad de las vacunas se ve
reducida de alguna manera. En este sentido, las investigaciones más
recientes son tranquilizadoras. Es cierto que parecen presentar una
mayor resistencia a los anticuerpos, pero el sistema inmunitario no solo
son los anticuerpos: existen toda una serie de mecanismos
complementarios (la denominada inmunidad celular) que no se verían
afectados por estas nuevas variantes.
La
variante británica se ha distribuido por toda Europa, y está también
circulando en España. Las variantes sudafricana y brasileña se han
detectado forma puntual en Chile, pero no se puede aún determinar cuál
será su impacto. en cuanto a riesgo de transmisión o impacto no se puede
aún determinar.