El
mundo macroeconómico es complejo. Pero leyendo reportajes podemos
aprender y tratar de predecir nuestro futuro, sin recurrir a un adivino.
La
inflación en septiembre bajo al 0.9%. Lo que antes era malo, ahora es
menos malo. En nuestra vida cotidiana lo podemos asociar a las comidas,
cuando hay hambre, no hay comida mala.
Los
expertos esperaban y anhelaban esto. El Ministro Marcel a su estilo de
pocas palabras, lo declara una “buena noticia” porque llegamos a un
“punto de inflexión”. Nuevamente el término de “inflexión” nos
complica, pero según la RAE es “torcimiento”, es decir, estaba subiendo
la inflación, pero en septiembre tuerce su camino y comienza a bajar.
Cuanto nos ayuda Google.
Los Bancos centrales hacen todo lo posible por detener la inflación. En comparación a nuestros vecinos sudamericanos,
estamos resfriados económicamente, mientras ellos están luchando contra
una neumonía, que por el bien de todos esperemos que no se transforme
en Covid.
Los
expertos dicen que, para frenar la inflación se debe frenar el consumo.
Debemos comprar menos, y por ende baja el crecimiento de la economía,
como lo mostró el Imacec de agosto, 0% de crecimiento en Chile. Si las
empresas no crecen, comienzan a disminuir sus ingresos. Estas no pueden
cumplir con el pago de sus deudas e impuestos, y aparece la amenaza de
la quiebra. En Reino Unido, existe una ola de bancarrotas, que
alcanzaron los niveles del año 2009, y esto recién comienza.
Entonces
aparece el efecto esperado, pero no querido, de la recesión. Pueden
cerrar empresas en Chile, que un 98% son PYME, dejando cesante a
trabajadores y los mismos dueños. Ante ese escenario, se viene a la
memoria el PEM y POJH de los años 1980. El Estado entregaba empleos y
pagaba el sueldo mínimo que era solo “una aspirina”, porque no alcanzaba
para vivir. En comparación a hoy, se hacía trabajar a la gente, y no
eran bonos entregados sin hacer nada.
Esto se viene anunciando
desde hace meses, pero con lenguaje técnico, y nos hemos enfrascados en
discusiones por la Constitución, reformas laborales, tributarias,
previsionales que, por supuesto son válidas en tiempos de tranquilidad,
pero estos son tiempos de crisis económica mundial. Hoy debe asegurar
su supervivencia, de su familia y después filosofar.
Hablemos
entonces de Konosuke Matsushita, fundador de Panasonic. En la crisis
del año 1929, las empresas quebraban y algunos altos ejecutivos incluso
se suicidaban. Por su parte, Panasonic, tenía una gran cantidad de
productos sin poder vender. Por lo cual implementó dos estrategias. La
primera, medio día sus trabajadores fabricaban y el otro medio día
salían a vender. Lo segundo, comenzaron a fabricar un producto
alternativo a la radio, que fueron las lámparas o luces para bicicleta.
Crearon una nueva línea transitoria de negocio, y sobrevivieron a la
crisis más unidos que nunca, sin despedir trabajadores ni bajar los
sueldos.
Ahora la pregunta es: ¿Cómo se ha preparado Ud. para una recesión?