Se
escucha en gentes derechistas que el próximo domingo 18 de julio se
debe ir a votar por Gabriel Boric en las primarias con el fin de evitar
que Daniel Jadue llegué a ser candidato a la Presidencia de la
República. El objetivo sería impedir que pueda ganar en noviembre las
presidenciales. Sin embargo, es de mi parecer que tal “estrategia” es
altamente equivocada y traería, de lograrla, graves penurias para
nuestro país. Sin ánimo de ser exhaustivos, las razones para que alguien
que se sienta o se piensa de derecha o centroderecha no acuda a votar
por el candidato Boric son las siguientes:
1.-
Si se pone atención las declaraciones del candidato Jadue, es posible
sostener que no es necesario hacerle una campaña en contra. Mientras más
propone ideas desastrosas; mientras más odiosidad transmite; mientras
más queda en evidencia su escasísimo conocimiento de conceptos básicos
de economía; mientras más se contradice con lo que ha dicho en
oportunidades anteriores, sin reconocer haberlo hecho, menos personas
estarán dispuestas a levantarse el próximo domingo para darle su voto.
2.- En los dos debates televisivos entre los candidatos de la extrema
izquierda ha sido posible apreciar la superioridad discursiva e incluso
de conocimientos del candidato Boric. La condena a los DD.HH. de este
último, frente a la relativización de Jadue, quita seriedad al
comunista. La postura respecto de las pymes del frenteamplista contrasta
con la condena a priori por Jadue, para que desaparezcan miles de
pequeñas empresas si no cumplen los requisitos que él estima, generan
una sombra de dudas sobre el comunista. La posibilidad de controlar los
medios de comunicación a la que está abierto Jadue, versus la negación
de ello por su contendor, lo sitúa como un peligro inminente a la
libertad de prensa en Chile. La flexibilidad de Boric se contrapone con
la odiosidad y el sectarismo mostrados por el alcalde de Recoleta. En
fin, son muchos más los aspectos en que el joven candidato le saca
amplia ventaja al comunista, además del sentido de generación que
propone el magallánico, frente al anquilosamiento de Jadue y su partido.
3.- De votar mucha gente de derecha o centroderecha por Boric, podría
situarlo como el candidato ganador de la jornada del próximo domingo,
posicionándolo como una figura relevante, con el efecto de que en
noviembre mucha gente votaría por quien en la atmósfera política haya
tenido mejor resultado en las primarias. 4.- Es mi opinión que de ganar
Jadue las primarias, finalmente este difícilmente llegará a ganar la
Presidencia de Chile, pues su extremismo ideológico, su odiosidad a
quien se contrapone con firmeza a sus afirmaciones, el estar atado a un
partido antidemocrático como el Comunista, entre otras razones, harán
que el electorado se aleje de ideas radicales expuestas de una manera
igualmente radical y ponzoñosa, como lo hace él. 5.- Todo lo anterior
hace de Boric el verdadero candidato a vencer en lo electoral, lo
ideológico y lo cultural. Él es el verdadero adversario de una sociedad
libre, que bajo el buenismo de los tiempos modernos expondrá al país a
la ruina económica por sus ideas tan fracasadas. Hay que recordar que
este candidato comparte y suscribe el programa comunista, solo con
algunos matices de diferencia. 6.- Al único que Boric puede temerle es
al presidenciable José Antonio Kast, por su claridad, su coherencia y su
densidad teórica y discursiva, que desnuda las tantas falacias de la
izquierda radical.