Durante
esta semana hemos visto noticias y también manifestaciones que llaman a
recordar lo ocurrido en octubre de 2019, algunos lo llaman
conmemoración, otros celebración, algunos también hablan de un día
histórico de una manifestación del descontento social que vivía Chile
tras 30 años de democracia.
Treinta
años, en los que vivimos importantes avances con cifras destacadas a
nivel internacional, disminución importante de la pobreza cercana al 8%,
que a fines de los 80 rondaba el 40% de la población bajo el límite de
la pobreza; según las proyecciones se establece que para el 2023
llegaremos al casi 11% de pobres en Chile, evaluamos también el acceso a
la educación secundaria y universitaria, en los llamados 30 años se
incrementaron fuertemente el acceso y la calidad generando oportunidades
por medio de becas y créditos estatales. Si hablamos de crecimiento y
desigualdad, estábamos acostumbrados a crecer a un 4% incluso a un 6%
de manera anual, siendo un país destacado en Latinoamérica. La verdad es
que el próximo año Chile y Haití serán los únicos países de la región
que van a tener un decrecimiento, si hablamos de desigualdad también en
de los 90 al 2019 observamos una disminución importante de la
desigualdad en la generación de empleo, la llamada clase media creció
fuertemente siendo el sector ciudadano económico más grande en el país.
Muchos
dicen que por medio de este “estallido social” iban a cambiar las
cosas, que la violencia y destrucción eran legítimas, cuestionaban el
actuar del Estado, de las fuerzas policiales que tuvieron que actuar
durante esos días, pregúntenles a los emprendedores y vecinos de las
diferentes zona cero a lo largo del país qué opinan de esa legitimidad
de la violencia. No vayamos tan lejos, en el centro de Punta Arenas
destruyeron y quemaron locales comerciales, algunos no se pudieron
recuperar. Vimos a la gran mayoría de los representantes del Frente
Amplio apoyar estas acciones violentas, incluso hoy día contamos con un
vocero de gobierno que agradeció a quienes saltan el torniquete en la
Región Metropolitana, ¿qué le iba a decir a los vecinos de Santiago? A
vecinos de clase media que utilizaban el metro, que no pudieron contar
con ese transporte público durante meses gracias a los evasores.
Como
se acercaba el 18 octubre muchas autoridades a nivel nacional empezaron
a borrar sus tuits, donde indican maltrataban, cuestionaban,
denigraban a los carabineros, justificaba en la violencia pedían
liberación a los presos de la llamada revuelta, a los delincuentes
nuevamente no nos vayamos tan lejos es cosa de revisar las redes
sociales de más de algunos seremi o delegado a nivel regional.
Algunos
hoy día indican que esas declaraciones en redes sociales no tiene mayor
relevancia, bueno evaluemos por su accionar en el ¨Parlamento si vemos
las votaciones de Jackson, Vallejo, Fernández, Allende y Boric, entre
otros observamos una constante negativa al aumento de facultades de
derecho a las fuerzas policiales, al control y fiscalización de
agrupaciones delictuales que actúan en la Región de La Araucanía, que
pudieron haber servido de importante para el control y orden. Uno podría
insinuar, elucubrar que la justificación que realizaban de la violencia
y el terrorismo era para acceder al poder para desequilibrar el sistema
y las instituciones públicas cuando eran oposición.
Desafío
públicamente a todas estas autoridades, si realmente cambiaron de
opinión, están comprometidos con el orden y seguridad, defensa de las
policías, que realicen las acciones pertinentes y pidan perdón a las
instituciones y la ciudadanía.