Todos los primeros días
de cada mes se entrega el Índice General de Precios (IPC) por parte del
Instituto Nacional de Estadística (INE).
Los
expertos tenían buenos augurios para el mes de noviembre, en especial,
porque el IPC de octubre fue bastante más bajo de lo proyectado. Pero
los resultados no fueron los esperados.
Nuevamente
nos equivocamos, ya que contrario a todo pronóstico los resultados del
mes recién pasado llegaron a un 1%, dando en los últimos 12 meses una
inflación acumulada de nada menos que un 13,3%.
En
palabras simples; si un artículo tenía en noviembre del 2021 un precio
de $100.- pesos, en noviembre del 2022 el mismo artículo tiene un precio
de $113,3 pesos. Esto lleva a que el poder adquisitivo de nuestros
ingresos -compuestos principalmente por nuestras remuneraciones- sea
cada vez menor.
El
IPC es un instrumento que se comporta como un termómetro de precios
que, de acuerdo a la teoría práctica, debería encontrarse en torno a un
3%, de hecho, esta es la misión del Banco Central de nuestro país. Es
con esto, que una cifra de un 13,3% muestra una economía muy acelerada, y
en cambio un IPC que se encuentre bajo la meta del Banco central,
muestra una economía poco dinámica. De modo, que dicho 3% es la
temperatura ideal para nuestra economía, ya que permite dinamismo
comercial y tranquilidad para las economías domésticas.
Este
IPC está compuesto por 303 productos, que se encuentran subdivididos en
12 categorías que son conocidas como divisiones. Esta la división de
alimentos, de vivienda, de transporte, por nombras algunas. Es con esto,
que el IPC es una muestra representativa del consumo general de las
familias en nuestro país.
En
este mes de noviembre, de estas 12 divisiones, 10 de ellas presentaron
alzas de precios, donde en nuestra región debemos destacar el alza en el
precio de los pasajes aéreos, lo que constituye una complicación para
nuestras familias. La cifra es tremenda, ya que en estos últimos 12
meses, el precio de los pasajes se ha incrementado en un 67,9%.
Nuestras
autoridades se han preocupado y han presentado consultas y oficios, que
la verdad ayudan muy poco. Ya que su rol, más que consultivo debe
centrarse en un rol activo. Con esto me refiero a dar prioridad a
demandas regionales que se han mantenido por muchos gobiernos. Dichas
demandas especiales se refieren a que nuestra región debe tener un
régimen especial, y aquello va más allá de una subvención o de leyes de
excepción para las empresas.
Nuestras
autoridades en conjunto, deben solicitar este régimen especial que no
sólo se relacione con las empresas, sino que más bien se vincule a las
familias, que vivimos día a día en Magallanes y que no tenemos
alternativas rápidas de traslado al resto del país y esto es
independiente si se trata de aspectos urgentes o hasta de vacaciones, el
motivo es similar. Los habitantes de Magallanes sufrimos de sobremanera
los efectos del IPC y hasta el momento no tenemos autoridades que se
preocupen de aquello.
Santiago no es Chile!!!