Y no es 8 de marzo

Nadie
duda ya, al parecer, que ser mujer en la humanidad que nos ha tocado
vivir, al menos durante la historia conocida, fue y es una tarea
difícil, donde la sociedad les exige más que a los hombres, donde a
todas sus cargas le agregamos roles de educadoras, de sostenes de
familias, de ser amorosas, en fin miles de otras cosas que no se nos
ocurriría pedirles a los varones. A pesar de esto la historia moderna,
que escriben generalmente varones, no ha podido menos que señalar a
mujeres excepcionales, que están por sobre los varones y de otras
mujeres.

Las
que recuerdo y nombro corresponden a una visión propia particular y
sólo de un área del quehacer humano, no están las deportistas, las
científicas, las periodistas, las Iglesias, del quehacer FF.AA. y Orden,
o de organismos de apoyo y ayuda social, donde tantas destacan, o de la
ciencia y la medicina. Pero es posible que otras personas compartan que
en este listado no pueden faltar mujeres como Indira Gandhi, Emmeline
Pankhurst, Golda Meir, Margaret Thatcher, Elena Caffarena, Hilary
Clinton, Ángela Merkel, Michelle Bachelet, Jacinda Ardern, y llegando a
nuestro Chile, Gabriela Mistral, Violeta Parra, María de la Cruz Toledo,
Lía Lafaye Torres, en nuestros días en el quehacer público nacional,
hay mujeres que se han destacado como Gladys Marín, María Rozas, en
estos últimos años resaltan mujeres como Camila Vallejos, Evelyn
Matthei, Daniela Vega, las mujeres del colectivo Lastesis, Izkia Siches,
Yasna Provoste Campillay, y por cierto Elisa Loncon; quien con las
palabras “Me siento honrada de ser parte de este grupo” se refirió a su
nombramiento entre las personas “TIME 100” del 2021, nuestra presidenta
de la Convención Constitucional, Elisa Loncon Antileo, esas simples
palabras ya reflejan como es la constituyente y cómo ha abordado su
trabajo y rol de Presidenta de la Convención.

Con
las palabras de Loncon: “Hoy, se crea un nuevo Chile: uno pluralista,
multilingüe, con todas sus culturas, con todos sus pueblos, con sus
mujeres y con todos sus territorios. Este es nuestro sueño para redactar
la nueva constitución” una de sus colegas en la Universidad de Chile,
Verónica Figueroa Huencho, destaca el hecho de que “por primera vez en
la historia, los pueblos indígenas están participando en la vida del
estado como representantes de sus naciones de origen y la Presidenta
Elisa representa siglos de sus sueños y luchas”, y agrega, “La hermosa
piel oscura de los mestizos y los pueblos indígenas se ha mantenido
fuera de los pasillos del poder, pero es en esos pasillos que ahora
camina Elisa Loncón Antileo. A su luz, las niñas y niños indígenas
pueden ver la posibilidad de un futuro mejor”. También la Senadora y
Candidata Presidencial Yasna Provoste Campillay la homenajea diciendo
“la riqueza de la plurinacionalidad de Chile hoy tiene rostro y voz de
mujer ante el mundo. Mis más profundas felicitaciones a la presidenta de
la Convención Constitucional”.

Me
permito hacer presente que la presidenta Elisa Loncon no nos llama a
ganar ninguna guerra, o a vencer a algún enemigo en ninguna batalla, por
el contrario nos ha llamado a escucharnos, y a estar atentos al amor
hacia las demás personas.

Por
primera vez en la historia de Chile, personas de los pueblos indígenas
están participando en la vida del estado representando sus naciones de
origen, y su presidenta Elisa Loncón representa siglos de esos dolores y
sueños. Ella nació en la comunidad mapuche de Lefweluan en tierras
ancestrales.

Hoy
como hace ya más de un siglo clamó La Unión Social y Política de
Mujeres (WSPU), se requieren “‘Hechos, no palabras”, hechos que han
costado mucho a las mujeres del mundo especialmente en nuestro Chile con
una herencia cultural y organizacional tan Machista y Patriarcal, que
es capaz de invisibilizar a nuestras lideresas mujeres.

Para
el descanso merecido de los trabajadores de este medio que nos acoge,
esta columna se escribe en día miércoles y aún no hay certezas de todos
las y los candidatos para las elecciones parlamentarias y de los
consejos regionales, tras las fiestas patrias debieran estar
finiquitados apelaciones y resoluciones, esperemos que así sea.

Que
las fiestas sean eso y no lamentemos tragedias que pudimos evitar, que
las alegrías y risas del feriado no sea luto, duelo y dolor el lunes.
Sigamos cuidándonos entre todos y mantengamos la pandemia lejos.

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