¿Y qué pasó con el rodoviario?

Mientras a nivel país en
grandes capitales regionales de Chile no saben qué hacer con sus
terminales de buses o rodoviarios, nosotros en Magallanes y Antártica
Chilena ni siquiera los tenemos. En regiones del centro del país
las
terminales de buses interurbanos están generando numerosos problemas en
sus barrios, debido a las externalidades que provocan en materia de
ruido y congestión, lo que se suma al deterioro de pavimentos, espacios
públicos y edificaciones. Mientras, acá las iniciativas de construcción
de un rodoviario “duermen plácidamente”. Acá no se concreta, ni nadie al
menos se pone de acuerdo entre qué hacer o dónde hacerlo. Porque
incluso llegó a estar en algunas bases de licitación, pero nadie se
atreve a exigirlo. De hecho, en este diario el 4 de septiembre de 2010
publicamos que Punta Arenas tendría uno en la ZonAustral, proyecto
enmarcado dentro del contrato de concesión celebrado entre el Gobierno
Regional y la administración de la Zona Franca, que considera la
construcción de un Terminal de Intercambio Modal destinado a centralizar
el movimiento de transporte terrestre de buses comunales. Constaría de
10 andenes para buses con 750 m2, con más de 850 m2 de área de
circulación peatonal
y estacionamientos gratuitos para vehículos particulares, entre otros.
De eso han pasado casi 12 años. Sabemos que se deben estudiar los
efectos que con ello se acarrean: actividades comerciales adyacentes y
de servicios (incluida la locomoción colectiva que deba transitar por el
sector), además de una población flotante para un determinado barrio de
la ciudad. El carecer de una terminal de buses es tan o más importante
que un “Arena Punta Arenas”, especialmente por la temporada turística.
Han pasado muchos años y a lo mejor habrá que seguir esperando.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS