¿Y si fuesen alemanes?

En los medios de comunicación hemos visto como ha surgido una polémica con la firma de un convenio de cooperación entre el gobernador
de la Región de Magallanes y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (ACNUR). Esto ha traído varias reflexiones y “dimes
y diretes” entre los actores de la política contingente y también por
parte de la comunidad que ha manifestado su posición en las redes
sociales.

Dentro de las tantas expresiones publicadas en los medios, surge la indicada por el gobernador regional
a mediados de febrero donde trata a las voces disonantes de este
convenio como “posturas políticas… xenofóbicas”. Incluso, luego el
mismo gobernador indica que estas reacciones -donde vuelve a plantear el
tema de la xenofobia- más bien responden a un foco minoritario de la
sociedad que reaccionarían de forma distinta si los migrantes fueran por
ejemplo Alemanes.

Esto
me llamó la atención en especial, porque la xenofobia se refiere
expresamente a un “rechazo u odio al extranjero o inmigrante, cuyas
manifestaciones pueden ir desde el simple rechazo a diversos tipos de
agresiones”. La verdad que reducir un tema de tal importancia a un hecho
discriminatorio como punto de origen puede ser errático, en especial,
porque podemos concordar que dentro de la población existe un porcentaje
importante que puede poseer juicios xenofóbicos, pero también existe
una parte importante -y no minoritaria- de la población que necesita
explicaciones sobre los actos del
gobernador regional.
Estas explicaciones forman parten del ejercicio democrático, de modo,
que si vamos a tildar de xenofóbico a cualquier ciudadano que no este de
acuerdo con la visión que uno posee sobre la migración, logramos que la
democracia se erosione.

Las
funciones de un gobernador regional son precisas: i) Formular políticas
de desarrollo de la región, ii) Someter al CORE el presupuesto
regional, iii) Someter al CORE las políticas, estrategias y proyectos de
planes regionales, y otras que para nuestro caso no son de relevancia
al tema. Si bien el convenio con ACNUR se puede clasificar en alguna de
estas funciones, a mi juicio, también forma parte de las acciones que
puede realizar un
gobernador regional,
de eso no hay duda y estaremos atento a la resolución que realice
contraloría al respecto. No obstante, el tema se centra en el momento en
donde se realizan estas acciones. Y explico el porque.

El
concepto de las ciudades solidarias surge del Plan de Acción de Brasil
del año 2014 el que se encuentra disponible en la página del mismo
organismo que firma el convenio. Uno de los objetivos de este plan es el
desarrollo de estrategias que faciliten el acceso a políticas,
programas y servicios que promuevan la recepción de la población de
interés, agregando dimensiones, que son las económicas, socioculturales,
civiles y políticas.

Es con esto, que entonces si existe un compromiso de inversión social por parte del gobernador regional
que luego si debe ser aprobado por el Consejo Regional cumpliendo con
las exigencias de cualquier ejercicio democrático. Y en esto se debe ser
cuidadoso, ya que el
gobernador regional
por si solo no es Gobierno Regional, sino que a éste se le debe adherir
los 14 consejeros que fueron también elegidos democráticamente y que
para este caso fueron omitidos. De modo, que al existir un compromiso de
inversión social, las iniciativas que pudieran surgir de la firma del
convenio necesitan recursos y es aquí donde surge el problema. El FNDR y
el F
ondema
son fondos limitados que deben ser distribuidos de acuerdo a las
iniciativas de la primera autoridad regional, de tal manera, que la
prioridad debería encontrarse en solucionar aspectos como los déficit de
vivienda o la entrega de recursos permanentes a entidades como los
voluntariados, ya que se debe aclarar que este tipo de convenio no tiene
la función en si mismo, de generar orden en el proceso migratorio, ya
que la ONU no puede entrometerse en las disposiciones jurídicas de una
nación.

En
definitiva, el convenio es un acto simbólico de la disposición de “una
persona” que por ejercicio democrático ha sido elegido como Gobernador
Regional y que se encuentra dispuesto a promover iniciativas que están
obligadas a pasar luego por el Consejo Regional y obtener recursos de
los fondos limitados de la región. Claramente la discusión no va de si
son Alemanes o no… sino de cómo nos preocupamos de las necesidades de
nuestra región.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS