Cada
vez se vuelve más y más insoportable el descaro de algunas autoridades
de gobierno, que mienten y mienten con el más absoluto desparpajo, a
diestra y siniestra frente al público en los medios de comunicación
social, ¿Qué tratan de hacer? ¿Quieren convencer a la gente con
falsedades? Es hora que se den cuenta de una vez que sus mentiras no
llegan a ninguna parte y que Chile ahora de verdad despertó, se jugaron
por una propuesta constitucional que no llevaba sino a la división del
país, a promover la desigualdad de la gente, a crear categorías de
grupos privilegiados, a atentar en contra de la separación de poderes,
entre otras cosas, todo con mentiras que afortunadamente la gente, que
es bastante más inteligente de lo que ellos consideran, no les creyó,
porque se dio cuenta que se les estaba mintiendo y el resultado del
plebiscito de salida fue aplastante en contra de la posición del
Gobierno. Pero las mentiras siguen, porque con ellas pretenden
sensibilizar y convencer a la opinión pública, tanto que parece un
método de acción política, si no pueden con la verdad, entonces no
trepidan en mentir e incluso en invocar cifras que son del todo falsas,
tal es el caso de la semana pasada en que fue la recién nombrada
ministra del Interior quien totalmente suelta de cuerpo manifestó en un
programa de televisión “… el 60% de las armas que pesquisamos son armas
que tienen un origen legal y fueron a parar a manos de los
delincuentes”. Esos dichos son absolutamente falsos, desde antes de las
elecciones siempre supimos que las cifras no eran lo suyo, pero eso no
los autoriza a mentirle a la gente. Vamos entonces con la verdad. Lo
cierto es que las armas que utiliza tanto el narcoterrorismo como la
delincuencia ligada al narcotráfico y la delincuencia dura en general es
armamento que la propia Ley de Control de Armas contempla como
armamento prohibido, de modo que es imposible que haya tenido un origen
civil legal, estamos hablando de armas de guerra con las que a diario
son emboscados y balaceados nuestros carabineros en la llamada Macrozona
Sur, estamos hablando de armamento con funcionamiento totalmente
automático, esas armas por disposición de la ley nunca podrían haber
sido inscritas por propietarios civiles, de modo que no es posible que
tengan un origen legal. Los fusiles de asalto y las armas de
funcionamiento completamente automático es armamento que no se adquiere
en las armerías, la única forma que los delincuentes tienen para
adquirirlo es de manera ilegal, fundamentalmente por el ingreso ilegal
de armas al País, eso es lo que se debe atacar, no a los propietarios
legítimos de armas. Lo cierto es que tampoco saben cuáles son las cifras
reales por eso dicen cualquier cosa y no les importa que sea mentira,
entonces se las vamos a sincerar para que la gente no se engañe y no les
sigan creyendo sus mentiras, porque no saben ni tienen cifras al
respecto, porque mediante consulta de fiscalización efectuada mediante
oficio Nº 5283 – 2022, por el diputado Johannes Kaiser al fiscal
nacional respecto a “informar el porcentaje de armas de fuego inscritas
respecto del universo de aquellas usadas a nivel nacional en la comisión
de delitos”, el fiscal nacional don Jorge Abott, mediante oficio FN Nº
480/2022 de 16 de junio de 2022, informó: “…al igual que todas las
instituciones del Sistema de Justicia Penal, el Ministerio Público
utiliza para el registro de la información delictual el Sistema Único de
Codificación Penal que establece anualmente la Corporación
Administrativa del Poder Judicial, la cual si bien en general contempla
delitos conforme a su tipificación legal, no incluye precisiones como
las consultadas en el oficio Nº 5283”. En consecuencia la afirmación de
la ministra del Interior no es cierta y carece de todo respaldo. En todo
caso la cifra total de armas inscritas usadas en delitos a través de
toda la historia de Chile no supera el 8%; y entre los años 2017 y 2021
es solo del 3,46%, conforme a los estudios particulares basados en el
total de armas que ingresaron en custodia o decomiso en el mismo
período. Como se puede ver, esas cifras están bastante alejadas de lo
afirmado sin fundamento alguno por la señora ministra del Interior. No
crean las mentiras que les dicen sobre las armas, que solo buscan el
desarme de las personas respetuosas de la ley, y, consecuencialmente,
beneficiar a los delincuentes que en ese evento se verán más
fortalecidos.