La
Región de Magallanes y Antártica Chilena se ha convertido de manera
progresiva en uno de los lugares más atractivos para conocer y pasear.
De un tiempo a esta parte, el interés de los turistas nacionales y
extranjeros se ha incrementado y las cifras -hasta antes de la pandemia-
venían experimentado alzas notables respecto de décadas anteriores. El
paraje como tal produce un concepto poco visto en otros lugares del
planeta y redunda en la simple promoción del “boca en boca”. Los
extranjeros que por estos días nos visitan, alaban nuestras bellezas
naturales. Es tal el interés que no ha sido raro ver yates lujosos de
millonarios de diversas partes del mundo que se trasladan hasta la
región para disfrutar del paisaje. El Estrecho de Magallanes, Puerto
Natales, Tierra del Fuego y la Patagonia en general tienen hoy una rica
oferta y demanda turística. Es el momento preciso para aprovechar esta
condición y explotarla al máximo. Las promociones hechas por los
estamentos respectivos han dado sus frutos, pero aún es necesario
ahondar en el tema. El sur del mundo se ha transformado en un destino
incomparable, y debemos saber trabajarlo en términos económicos y
comerciales. La meta está más cerca de lo que podemos imaginar.