Ya no salen ni en la foto

Columna Análisis / Juan Ignacio Ortiz R. / Editor general Pingüino Multimedia

Hoy es el único conglomerado que
cuenta con dos parlamentarios: la senadora Carolina Goic y el diputado Juan
Morano. Incluso la propia parlamentaria llegó a ser presidenta nacional del
partido y hoy es candidata presidencial. Y si no tienen alcalde ha sido porque
sus socios de la Nueva Mayoría les han hecho zancadillas en las que han
tropezado Morano en 2012 y Eugenia Mancilla en 2016.    

La DC es un partido fuerte, con
personeros que han hecho historia en este país. Pero hoy cierra su peor semana.

Las causas para que se llegara a
esto son variadas y cada uno puede tener sus propias hipótesis, pero lo
concreto es que han pasado ante nuestros ojos una serie de deslealtades y afán
de poder que en décadas anteriores también quizás existían pero se sabían
manejar porque había personeros con madurez política y con alturas de miras.

O ¿qué piensa usted? ¿Qué diría
de todo esto el ex Presidente Patricio Aylwin? La Democracia Cristiana carece
de liderazgos. No tiene quién sepa manejar y no es un problema de ahora es algo
que viene con el falangismo desde hace más de una década.

Recuerdo cuando a fines de los 80
se discutía quién podría ser el presidenciable de la entonces Concertación y la
DC tenía figuras de sobra para poner sobre la mesa: Sergio Molina, Andrés
Zaldívar, Gabriel Valdés, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Alejandro Foxley y el propio
Aylwin y tras de ellos Belisario Velasco, Enrique Krauss, Ricardo Hormazábal,
Adolfo Zaldívar, Gutenberg Martínez, Andrés Aylwin y Carmen Frei Ruiz-Tagle,
entre otros.

Varios de ellos terminaron como
parlamentarios o en el primer gabinete de Patricio Aylwin. Había personeros.
Había donde echar mano en caso de crisis o problemas. Aunque había dos
corrientes: guatones y chascones, ellos sabían convivir.

Eran tantos que incluso, creo,
Chile se perdió un buen presidente: Gabriel Valdés, el líder de los chascones.

Hasta el año 2000 gobernaron el
país. Con Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Pero las divisiones internas
siguieron y mutaron en “colorines” (en referencia a Adolfo Zaldívar), quienes
son de tendencia más conservadora y proclive a la centroderecha, y los
“guatones” o “alvearistas” (en referencia a Soledad Alvear), quienes son de
tendencia más progresista y cercanos a la centroizquierda. Y también
aparecieron los “príncipes”: Andrés Zaldívar, los Walker, Frei.

Esta pugna se vislumbró de forma
clara en las elecciones para la presidencia de la DC de 2006, en las que ganó
la senadora por Santiago Oriente Soledad Alvear.

Y después de eso hubo una
“generación perdida”, formada principalmente por aquellos que hoy son mayores
de 50 y quienes no supieron conducir a las nuevas generaciones encargadas hoy
de guiar los destinos de la DC.

Esos son los que hoy están más
divididos que nunca y que pese a tener una candidata presidencial no le
entregan el apoyo.

Porque a mí personalmente me
extrañó mucho no ver a los grandes líderes de la DC en la foto del momento en
que Carolina Goic anunció que seguía en carrera presidencial. A los de
“pantalón largo” no se les vio. ¿Y dónde estaban?

Hay muchas lecciones por aprender
en un partido que en temas valóricos incluso no se pone de acuerdo.

Ojalá vengan tiempos mejores.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS