Un acusado por el delito de ultraje público a las buenas costumbres y grabación de imágenes sin consentimiento en un lugar de acceso público, fue condenado en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
De acuerdo a los antecedentes, los hechos ocurrieron la tarde del 27 de mayo pasado, cuando Marcelo Américo Manchileo Manchileo, de 39 años, fue detenido tras ser sorprendido grabando a mujeres en el baño del supermercado Abu-Gosch en Zona Franca con un teléfono celular. Una víctima se percató que las dos cabinas del baño para ser utilizadas estaban siendo ocupadas, llamándole la atención que en una de éstas se apreciaba a una persona con calzado masculino. La mujer ingresó al baño, percatándose en ese instante que la persona que se encontraba al lado la grababa por debajo. Ante ello, la afectada salió desde el interior para encarar al desconocido, quien huyó rápidamente del recinto, no sin antes empujarla y amenazarla. La víctima cayó al suelo, mientras el imputado al escapar lanzó el celular al techo del recinto comercial.
En una audiencia de preparación de juicio en el Juzgado de Garantía, y tras cerrarse la investigación, el acusado admitió responsabilidad en los hechos, por lo que se realizó un juicio abreviado en su contra, tal como lo indicó el fiscal Fernando Dobson: “La pena que la ley contempla para este delito parte en 61 días a 5 años, pero se propuso un procedimiento abreviado y el imputado aceptó los hechos y fue condenado a una pena de 400 días, que deberá cumplir de manera efectiva. El Tribunal estimó que era responsable de este delito de vulneración a la vida privada”.
Manchileo Manchileo, además deberá pagar una multa de 25 unidades tributarias mensuales (UTM).
Condenas
El imputado mantiene diversas condenas, entre ellas por abuso sexual del año 2001, en la comuna de San Bernardo, mismo año en que fue procesado por el delito de lesiones leves. Además, registra una condena del año 2002 en Punta Arenas por robo con intimidación y por la cual fue condenado a una pena de 15 años de cárcel.
De igual forma, fue acusado de hechos reñidos con la moral al interior de un taxi colectivo durante el año 2007, acusación que no siguió su curso, ya que fue desestimada.
Otro antecedente sobre el imputado, indica que hace algunos meses participó en un concurso de canto que se desarrolló a nivel nacional, donde participaron distintos internos de todas las cárceles del país. De igual forma, fue becado para estudiar en la Universidad de Magallanes, donde estuvo algunos meses, hasta que le caducó el beneficio tras ser acusado de grabar a alumnas de dicha casa de estudios, también en los baños.