Ayer
al mediodía, los jueces del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de
Punta Arenas dieron a conocer la sentencia que se le otorgó a un
imputado, que fue encontrado culpable a fines de abril por tres delitos.
La Fiscalía
pedía penas acumulativas por los hechos que se le imputaron, alcanzando
estas los 20 años de presidio, por lo que las expectativas de lo que
ocurriría con el imputado este sábado eran altas, principalmente por los
familiares de la víctima.
Fue
así como el imputado, pese a haber declarado no haber cometido los
hechos, señalando que todo era un invento, fue enviado a cumplir una
condena de once años de presidio, sin ningún tipo de beneficio, pese a
que la Fiscalía pedía 20 años de Cárcel.
No
obstante a ello, una vez que el sujeto cumpla la pena de los once años
de presidio, y recupere su libertad, deberá permanecer con libertad
vigilada por diez años, debiendo informar cada tres meses su domicilio
ante Carabineros.
Las
accesorias al tratarse de un hecho de índole sexual son las mismas que
se han aplicado en casos de esta índole, como la prohibición de ejercer
un cargo público, y el impedimento de manera vitalicia para trabajar con
niños.
Una vez que escuchó la sentencia el sujeto fue ingresado a la cárcel, para cumplir la condena impuesta por el Tribunal.
La
fiscal Wendoline Acuña, manifestó que “se aplicó una pena única de once
años de cárcel, además de las accesorias de sujeción de vigilancia a la
autoridad, eso es una vez cumplida la pena privativa, tiene que los
diez años siguientes, ser vigilado por la autoridad, teniendo que avisar
donde está, donde trabaja. Además se le cancelarán los permisos que
tenía para las armas, por lo que se ordenó el comiso de las armas. No se
le concedió ninguna pena en libertad, por la magnitud de la pena que se
aplicó. La verdad nosotros solicitamos una pena más elevada, hicimos
una separación de los delitos, no he leído el detalle o como el tribunal
llega a esa pena única, no es lo que esperaba porque pensé que podía
ser más, y voy a leer para el cálculo de cada una de las penas
interpuesta”.
Hechos
Los hechos comenzaron a gestarse en fechas indeterminadas del año 2013,
cuando el imputado R.U.S., de actuales 66 años, le realizó actos de
significación sexual a la víctima de entonces 12 años, hija de su
pareja, agresiones sexuales que habría cometido al interior del
domicilio que compartía con el grupo familiar cuando ambos se
encontraban solos. Durante ese mismo año, mientras la víctima estaba
viendo televisión en la pieza matrimonial, el imputado la tomó
fuertemente del brazo, la tiró a la cama y le tapó la boca para violarla
para posteriormente amenazarla para que no hable o de lo contrario le
haría daño a su madre.
Se
indicó que posteriormente el imputado contrajo matrimonio con la madre
de la víctima, y en octubre de 2016, de manera periódica comenzó a
violarla mediante fuerza e intimidación con una pistola y cuchillo,
además de golpearla en los brazos para mantener relaciones sexuales, lo
que cometió en el inmueble y en la camioneta cuando la llevaba a sitios
eriazos.
Entre
los hechos narrados por la víctima está el ocurrido en 2016, cuando el
imputado la obligó a sacarse la ropa, situación a la que joven se negó,
ante lo cual sacó una pistola desde el ropero y la intimidó para
mantener relaciones sexuales. Otro hecho mencionado por la joven, indica
que el imputado la trasladó hasta el Parque Chabunco donde la intimidó
con un arma de fuego.
El
último episodio se registró el viernes 14 de julio del 2017, al
interior del hogar común, en circunstancias que su madre salió del
domicilio, oportunidad cuando el imputado nuevamente la violó.