Luego de recibir una orden de
investigar, proveniente de la Fiscalía, funcionarios de la Brigada
Investigadora de Robos, BIRO de la PDI, comenzaron las diligencias para dar con
el paradero del moderno Jeep que fue sustraído desde Zona Franca la semana
pasada.
Fue así como luego de una serie
de diligencias los oficiales lograron establecer dónde se encontraba el móvil,
procediendo a la detención del autor, quien mantenía en su poder la llave del
vehículo. Su intención, reconoció, era desmantelarlo para venderlo, aseguró el
jefe de la BIRO, comisario Julio Caro.
“Personal de la BIRO de Punta
Arenas, luego de recibir una orden de investigar de la Fiscalía, inició una
serie de diligencias con la finalidad de ubicar al autor material de un robo de
vehículo motorizado, hecho ocurrido el día jueves de la semana pasada, cuando
la denunciante estaba en un stand en el módulo central de Zona Franca, dejando
las llaves de su vehículo sobre el mesón. El sujeto, aprovechándose de ello,
toma la llave y sale al exterior, comenzando a buscar el vehículo,
encontrándolo y huyendo del lugar. Su intención de acuerdo a las diligencias
sería venderlo por partes, desarmarlo y poder obtener algún tipo de dinero por
la venta de repuestos del vehículo”, señaló el oficial.
La revisión de las cámaras de
seguridad y un completo trabajo investigativo realizado por la PDI, permitieron
que el sujeto pueda ser detenido, sumando además la declaración de testigos del
hecho.
“Este sujeto pudo ser
individualizado por el trabajo investigativo de la PDI, además de revisión de
cámaras de seguridad y la entrevistas a testigos presenciales, antecedentes que
fueron puestos a disposición del Ministerio Público, logrando concretar la
detención en horas de la madrugada de hoy (ayer) en un motel de la ciudad,
donde estaba pernoctando y prácticamente alojaba todos los días”, dijo Caro.
Primero fue encontrado el móvil
abandonado, el cual estaba oculto en una parcela del sector Lynch, la que no
pertenecía al imputado y se encontraba sin moradores.
En sector Lynch
“En sus vestimentas, al momento
de su detención, se encontró la llave del vehículo y lo asociamos al hecho,
siendo puesto a disposición de la Fiscalía a raíz de una orden de captura
emitida por el Juzgado de Garantía. El vehículo se estableció en horas de la
tarde de ayer, determinándose que podía estar en una parcela del sector Laguna
Lynch, logrando encontrar el móvil, el cual permanecía oculto. El móvil estaba
en buen estado, no mantenía mayores daños, después de robarlo habría estado
dando vueltas por la ciudad, para buscar
el lugar donde dejarlo. El sujeto manifestó que había cometido este tipo de
hechos con otros móviles, llevándolos al mismo lugar donde se encontraba este
vehículo” informó el jefe de la Brigada Investigadora de Robos de la PDI.
De igual forma, se están
realizando diligencias para determinar si el imputado estaría vinculado a otros
hechos ocurridos en el mismo recinto franco, para lo cual continuarán las
diligencias, tales como la revisión de cámaras e interrogatorios.
“Primero la investigación nos
llevó a dar con la autoría del imputado y con el perfil, y características del
individuo se logra establecer algunas coordenadas que nos llevaron a que el
móvil podía estar en el sector de Laguna Lynch. Cuando fuimos a buscar el
vehículo, el sujeto ya estaba individualizado. Se está investigando si hay más
personas vinculadas a este hecho, como así también si está ligado a otros
delitos que ocurrieron en la misma Zona Franca. Tenía cosas menores la víctima,
pero de acuerdo al relato del sujeto, quien confesó su participación en los
hechos, habría abandonado estas especies”, concluyó el oficial.
Víctima
Ayer en la mañana, en el cuartel
de la PDI, la propietaria del vehículo, Katherine Toledo, recibió el móvil una
vez que el Laboratorio de Criminalística terminó con las diligencias.
“Alrededor de las 18 horas me di
cuenta recién, empecé a buscar las llaves para desmontar todo, Ese día estaba
trabajando en un stand, donde me habían invitado por una semana. Empecé a
llevar harta mercadería, y luego empecé a dejar mercadería del vehículo, por
que la cantidad de público no era mucha. Empecé a atender a la gente, dejé las
llaves en el mesón. Cuando empecé a buscar las llaves para irme y no las
encontraba. Lo último que uno piensa es que le van a robar. Cuando no encontré
las llaves fui al estacionamiento, y no estaba el vehículo, pese a ello pensé
que lo había dejado en otro lado, lo buscamos y no lo encontramos, así que
llamé a Carabineros. Revisamos las cámaras y vi cuando a las 15.08 él se llevó
las llaves”. recordó.
Luego, agregó que “le dije a
Carabineros que nunca pensé que me pasaría esto y comencé a creer que podrían
haberlo incluso quemado. La PDI para mí hizo el trabajo rápido, Carabineros me
llamaba también, para ver si se sabía algo. Agradezco a la comunidad, que
difundió en redes sociales, yo lo publiqué para encontrarlo, pero igual para
que la gente sepa que no está tan tranquilo Punta Arenas”.
La afectada dijo que “es un trago
amargo la angustia, el susto que te da. Uno cree que las cosas de este tipo no
pasan, uno piensa lo peor, que no lo va a encontrar más, que lo podían quemar,
y la verdad que cuando el equipo de la PDI comenzó a recopilar todos los
antecedentes me quedé un poco más tranquila. Había perdido la esperanza en
algún momento, con tanta difusión que le había hecho y eso mismo podría haber
llevado a que lo quemen, pero después me quedé más tranquila y más ahora que
apareció. Agradecer a la comunidad, a testigos y a personas anónimas que dieron
la información, que declararon o llamaron por teléfono, y fueron personas
claves para que esto se pudiera resolver”.
La mujer, que mantiene un negocio
de emprendimiento, mantenía en el interior del vehículo tres maletas, dos de
ellas con diversa mercadería, las cuales fueron abandonadas por el individuo,
al igual que la silla de su bebé, teniendo un avalúo todo de 600 mil pesos.
El detenido por instrucción de la
Fiscalía fue formalizado en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Formalización
Tras la detención, el imputado
fue trasladado ayer hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas para el
control de detención y formalización de la investigación.
En la audiencia, el fiscal jefe
de Punta Arenas, Fernando Dobson, le comunicó a Aliro Iván Maldonado Quelín que
se iniciaba una investigación en su contra por los hechos registrados la tarde
del 29 de junio pasado, cuando la víctima Katherine Toledo Ainol dejó su móvil
marca Jeep estacionado en frontis del módulo central de Zona Franca para
dirigirse a un salón empresarial. En esos momentos llegó el imputado,
acercándose a la víctima, sustrayendo desde un mesón un manojo de llaves del
móvil. Tras esto, Maldonado con las llaves en sus manos comenzó a recorrer los
estacionamientos del recinto franco encontrando el móvil para proceder a
subirse y sustraerlo desde donde se encontraba estacionado. Posteriormente,
condujo el móvil dándose a la fuga, trasladándolo hasta una parcela ubicada en
el sector de Laguna Lynch, lugar donde el martes fue hallado por personal de la
PDI.
Se indicó que el imputado
sustrajo diversas especies que la víctima mantenía al interior del móvil, entre
ellas mercadería y maletas con confecciones artesanales que la mujer pretendía
instalar en el salón empresarial, además de una silla de niño, especies
avaluadas en 600 mil pesos y que no estaban en el vehículo al momento de ser
encotrado por la policía.
Se hizo presente que el detenido,
al ser ubicado al interior de un motel ubicado en Francisco Javier Reina,
entregó las llaves del móvil sustraído.
Con estos antecedentes al
imputado se le formalizó por robo en bien nacional de uso público respecto de
un vehículo motorizado en calidad de autor, delito por el que arriesga penas
que van desde los 3 años y un día a los cinco años de presidio, como asimismo
un delito de hurto por las especies que se encontraban al interior del móvil.
Órdenes de detención pendientes
El representante del Ministerio Público
solicitó la medida cautelar de prisión preventiva por las diversas condenas y
procesos pendientes del imputado, ya que al ser detenido mantenía dos órdenes
de detención pendiente.
Tras los alegatos y a pesar de la
oposición del abogado defensor José Miguel Navarrete, el juez Pablo Miño
decretó la medida privativa de libertad, la que comenzará a regir luego que
cumpla 15 días por no haber pagado una multa por otra causa penal en su contra.
El plazo para el cierre de la
investigación se fijó en 45 días, tiempo que se deberá determinar si el
imputado tenía la intención de desmantelar el móvil o tenía otro objetivo.
En relación a los dichos del
imputado Aliro Iván Maldonado Quelín, se dio a conocer que confesó que el día
jueves llegó a Zona Franca alrededor de las 14.30 horas, se acercó a una feria
artesanal ubicada en el módulo central, se detuvo a mirar unos cuadros,
entablando una conversación con la mujer que atendía, para luego percatarse que
en el mesón habían unas llaves de automóvil, las cuales tomó sin que nadie se
diera cuenta. Al salir, con el comando a distancia logró dar con el Jeep, con
el que se fue del lugar hacia la Costanera. Una vez fuera del recinto, llegó
hasta calle Sarmiento de Gamboa, donde se estacionó y procedió a revisar el
móvil, tomando todas las cosas que habían en el interior, arrojándolas fuera
del móvil a un costado de la playa. Posteriormente se trasladó hasta el Liceo
Contardi, y luego de circular por la ciudad se trasladó hasta una parcela del
sector Lynch. “Me he dedicado a robar durante bastante tiempo y conozco los
lugares donde uno puede ocultar los vehículos sin que se encuentren. Por eso
llegué a esta parcela que está desocupada, donde dejé estacionado el jeep. El
viernes volví a la parcela y el móvil estaba ahí mismo y decidí no moverlo,
pero ya el 4 de julio, al volver al lugar, me percaté que ya no estaba, así que
me desentendí del tema y me regresé a la ciudad. Estaba pernoctando en un
motel, hasta donde llegaron los funcionarios de la PDI, donde me detuvieron al
reconocer los hechos”, declaró el imputado.
Maldonado Quelín mantiene
innumerables causas por delitos de hurto, además de otros delitos de amenazas,
robo en lugar no habitado frustrado y porte de arma cortante.