El 28 de octubre del año 2013, ocurrió en Punta Arenas, uno de los crímenes más estremecedores del que se tenga recuerdo en Magallanes. el de la joven madre Ruth Velásquez Vargas.
Hoy, a un año de la desaparición y a poco más de un mes de iniciarse el juicio, el padre de la joven dice que “mi hija siempre está presente” y que los suyos no guardan rencor con la familia del autor confeso de los hechos “porque ellos son buenas personas”.
Del hecho, se recuerda que todo comenzó con una denuncia por presunta desgracia, interpuesta por el propio esposo de Ruth, el hoy acusado Héctor Briones Gatica, quien a las pocas horas entregaría una entrevista exclusiva a Diario el Pingüino, donde pidió el regreso de su pareja al hogar y a la comunidad, a entregar información acerca de su paradero.
La joven madre de dos niños, quien se desempeñaba como cajera de un supermercado de Punta Arenas, misteriosamente había desaparecido, sin dejar rastro. Punto de partida para una incesante búsqueda, que se hizo desesperada y que tendría un final tan macabro como inesperado.
“Jamás le haría daño, los cercanos saben que nuestra relación no anda bien. Nunca le he levantado la mano”, señaló Briones poco antes de conocerse la verdad de los hechos.
Tras ocho días, las diligencias realizadas por personal de la PDI, lograron determinar que Briones había atentado en contra de la vida de Ruth, con un hecho bastante cruel, el cual partió tras una discusión por celos, la cual subió de tono, detonando en que el hombre ahorcara a la madre de sus dos hijos hasta quitarle la vida.
Luego de asesinarla, y en un acto de frialdad, tomó el cuerpo y lo envolvió en una bolsa, para dejarlo oculto bajo la escalera del domicilio de la Población Nelda Panicucci, continuando con su vida normal, para luego de unas horas hacer la denuncia por presunta desgracia.
Con el paso de los días, y aprovechando que se desempeñaba como chofer de un camión de recolección de basura, subió el cuerpo, despachando antes a sus compañeros de trabajo para poder cumplir con sus propósito: llevar el cuerpo de Ruth hasta el vertedero municipal, donde lo depositó bajo tierra.
Días después, Briones aparecía acorralado por la policía. Sus dichos en El Pingüino habían posado los ojos en él y mantener su versión de inocencia resultaba a esa altura un imposible. Pronto confesaría su responsabilidad, permitiendo que las excavaciones en el sector del vertedero arrojaran resultados positivos.
La comunidad siguió las alternativas en directo a través de Pingüino TV, conmocionándose cuando pasadas las 21 horas, el cuerpo de Ruth era encontrado varios metros bajo tierra.
Hoy, después de un año, el tribunal fijó hora para el juicio de Héctor Briones Gatica, para quien se solicita una pena de 20 años de cárcel, por el delito del femicidio que conmocionó a los magallánicos y a buena parte de la comunidad nacional.
A un año del hecho
Ayer, Manuel Velásquez, padre de Ruth, dijo que a pesar de todo el dolor su familia ha sabido salir adelante. Agregó que sus nietos permanecen al cuidado de otras de sus hijas. “Los niños están bien, estuvieron con tratamiento sicológico, y ahora están con mi otra hija, con un buen rendimiento en el colegio. A Ruth no la olvidamos, está siempre presente con nosotros, y lo va a estar”.
Consultado sobre si han tenido contacto con la familia de Briones, dijo que si, con sus padres, agregando que donde se encuentran siempre se saludan. “Los padres de él no tienen nada que ver, el que cometió el hecho fue Héctor, no ellos, yo donde los veo los saludo y siempre estamos en contacto. Son buenas personas que, lamentablemente, igual que nosotros, tuvieron que pasar por esto”, dijo el padre de Ruth Velásquez Vargas.