“Aquí no existe ningún delito tributario, en su declaración de (ayer) de la fiscalizadora del Servicio Impuestos Internos se corroboró que el
informe que realizó lo hizo sin ver la carpeta investigativa, sino que una
parte muy pequeña de todo el expediente y que si ella hubiese tenido a la vista
los cheques cobrados por caja, que efectivamente cobró el señor Oliver Bravo,
en este caso hubiese cambiado la situación, ya que al estar pagados los cheques
pagados la factura es una factura real y en este caso en ninguna circunstancia
era Rayen que debía pagar el IVA, lo que debía entonces haber sido pagado por
el contratista Oliver Bravo”.
El abogado defensor agregó que “llama la atención que agrega la
fiscalizadora del SII al decir que la empresa de Oliver Bravo durante los años
2011 y 2012 no declaró renta y sin movimiento, siendo que el propio Oliver
Bravo, cuando declaró, dijo que la empresa se dedicó a trabajos logísticos para
desarmar unas instalaciones de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), y que
al mismo tiempo se dedicó al negocio naviero. Todo esto demuestra que la empresa
efectivamente recibió los dineros de la factura, situación que además fue
corroborado por otro empresario que declaró que en su momento Bravo le dijo que
estaban trabajando para la empresa Rayen en las faenas de limpieza del Río de
Las Minas. En esas circunstancias queda en evidencia que esta empresa no pagó
el IVA, sino que los dineros lo destinaron a otros fines, no declararon
impuestos por otras actividades como navieras y lo más conveniente para ellos
era decir que la factura era falsa. Acá claramente quedó en evidencia que esta
empresa de Oliver Bravo fue la que evadió los impuestos y obligaciones
tributarias”.
Arcos indicó que la empresa Rayen era una empresa logística que
subcontrataba empresas contratistas, entre éstas la empresa de Oliver Bravo
Pino que, al ver lo que sucede y al revisarle los movimientos, le detectan una
factura, la que el dice que es falsa. Ante esto se ahorra 89 millones de pesos;
ese hecho es el que se le carga a Rayen. “Los cheques están cobrados por Oliver
Bravo, recibiendo 113 millones de pesos que no declaró, siendo que en su
testimonio indicó que recibió el dinero sin realizar los trabajos de limpieza
en el sector anegado. Ante esto, la fiscalizadora del Servicio de Impuestos
Internos reconoce que la factura es correcta y a Oliver Bravo Pino es al que le
sirve evadir los impuestos que se ahorró el dinero y no Rayen”.
El juicio continúa hoy.