Los hechos por
los que fue llevado a juicio se habrían generado durante el período comprendido
entre los años 2010 a 2011, en circunstancias que la menor víctima de ese
entonces 12 años, y según consta la denuncia, se encontraba al interior del
domicilio de su padre, el acusado de iniciales J. E. M. S., aprovechándose que
se encontraba a solas con la menor, procedía a efectuarle tocamientos con sus
manos en sus partes íntimas, procediendo de igual forma en ocasiones a
masturbarse en presencia de ella, obligándola además a que lo toque, actos que
la menor ejecutaba por temor a su padre y asimismo porque este la intimidaba
con darle muerte a ella y a su madre. El acusado arriesgaba siete años de
cárcel.
De acuerdo con el
veredicto de los jueces señala que “por cuanto la prueba de cargo incorporada
al juicio, testimonial, documental y
pericial, no ha sido de la entidad suficiente para superar el estándar de
condena”.