El tribunal impuso penas menores a la que pedía el Ministerio Público, se le otorgó además pena sustitutiva en cuanto a la forma de cumplimiento de la sanción. Eventualmente vamos a analizar este fallo para apelar acerca de esta concesión de pena sustitutiva para ver si la Corte de Apelaciones es del mismo parecer del tribunal de la forma de cumplimiento debe ser con esta pena sustitutiva o debe cumplir de manera efectiva como lo pedimos”. Con estas palabras se refirió el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, al conocer las penas a las que fue condenado el imputado que acusó de delitos sexuales en contra de una menor de edad.
Por su parte, el abogado defensor Pablo Santander, quien esperaba que su representado sea absuelto, señaló que el imputado se mostró conforme con la pena sustitutiva de libertad vigilada: “Los montos de la sentencia no fueron en los mínimos que pidió la defensa, fueron superiores pero se le otorgó el beneficio de la libertad vigilada intensiva. Mi representado se mostró aliviado, sin embargo planteábamos la absolución por el abuso sexual a una menor, ya que ella se encontraba en la Región de Los Ríos, y se alegó que esta víctima padecía una anomalía mental, y mal puede una persona en Punta Arenas que se comunica a través de un chat va a tener la certeza de que la otra persona padece de alguna anomalía mental por lo que no nos deja conforme el fallo”.
Los jueces resolvieron entregar su sentencia de dos años y 800 días de presidio con el beneficio de la libertad vigilada intensiva, esto a pesar que la Fiscalía solicitaba una pena de ocho años de cárcel por los dos delitos.
Rubén Vera Arancibia, de 43 años, fue encontrado culpable por los delitos de abuso sexual impropio y de almacenamiento de material pornográfico infantil, por los hechos que se perpetraron en el transcurso de los años 2013 y 2014 cuando la menor víctima, de 15 años, tomó contacto con el acusado mediante las redes sociales, estando ella en la localidad de Pichirropulli, Región de Los Ríos, mientras que el imputado en Punta Arenas, quien aprovechándose de que la menor padece de discapacidad intelectual leve, le solicitó que le enviara fotos desnudas y explícitas procediendo de igual forma a enviarle imágenes de sus partes íntimas. En el marco de la investigación efectivos de la Policía de Investigaciones se constituyeron en el domicilio del acusado, encontrando allí un disco duro externo que almacenaba cerca de 412 imágenes de pornografía infantil y 64 videos de igual naturaleza. Entre más material pornográfico infantil que mantenía en su poder.
Además se le condenó a la inhabilitación absoluta perpetua para cargos en ámbitos educacionales o que involucren una relación directa con personas menores de edad.