A pesar que habría admitido participación desde que se inició la investigación en su contra por incendiar un vehículo robado, ayer en su declaración el imputado afirmó que todo es falso.
Marcelo Ule Guineo, quien enfrenta desde ayer un juicio en contra por un delito de incendio y receptación, dijo que “ese día estaba con mi señora y mis hijos, escuchamos la alarma de bomberos y salimos a mirar y vimos un auto que se estaba quemando. Al día siguiente llegó el Pablo y el ‘Chano’, diciendo que yo había quemado el móvil y que habían videos que me habían grabado y yo lo negué, ellos además me rompieron los vidrios de mi casa antes. Al tercer día me empezaron a llamar los carabineros y fueron a la casa de mi suegra diciendo que me iban a llamar para declarar porque me rompieron los vidrios de mi casa. Cuando llegamos a la Comisaría, donde me llevaron con mentiras, me dijeron que había un video en que yo salía comprando bencina, y nunca hice eso, no tuve un abogado defensor, no lo pude llamar. Al otro día habían palabras que nunca dije. A mí me pegaron los policías, incluso en el hospital no revisan y colocaron que no tengo lesiones, pero ese día me pegaron para que yo declare. Me pegaron en los brazos, en la cara y ese día no me dijeron que podía guardar silencio. Tuve que empezar a inventar palabras para que me dejen de pegar, pero en la declaración pusieron cosas que no dije”.
Ante esto, el abogado defensor Guillermo Ibacache señaló en sus alegatos de apertura que su representado no es autor de ninguno de los dos delitos que se le imputan.
Cabe recordar que el fiscal Felipe Aguirre solicita penas de hasta 18 años de cárcel en contra de Ule Guineo, 15 años de presidio por el incendio y tres años y un día por el delito de receptación.
De acuerdo a la acusación del Ministerio Público, los hechos ocurrieron cuando Ule Guineo alrededor de las 1.30 hora de la madrugada del 21 de abril pasado, junto a terceros, incendiaron el vehículo rociándolo con combustible acelerante, prendiéndole fuego con un encendedor a sus asientos. Minutos antes el mismo grupo había sustraído el vehículo Daewoo Tico desde las afueras del domicilio de su dueña de iniciales A.D.H., en calle Rengifo a la altura del número 2000.
Tras el acto, los autores huyeron, dejando el móvil en llamas. Los daños fueron estimados en 2 millones de pesos, mientras que en la vivienda ubicada en calle 18 de Septiembre, en la Población Patricio Lynch, sector surponiente de Punta Arenas, sufrió daños que fueron avaluados en 60 mil pesos, debido a que fue alcanzada por el fuego.
El juicio continúa hoy en el Tribunal Oral en lo Penal.