En dos días de juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas condenó a dos jóvenes acusados de cometer un violento asalto a plena luz del día en una céntrica joyería.
De acuerdo a lo señalado por el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, se logró acreditar la investigación. “El trabajo de Carabineros en esa oportunidad logró esclarecer de manera inmediata estos hechos, por lo que no fue tan difícil ante el tribunal acreditar la comisión de este delito, al ser detenidos a pocos minutos de haber perpetrado y con las joyas que habían sustraído. Ambas víctimas resultaron con lesiones el día del asalto”.
Respecto a la declaración de los imputados, en relación que aseguraban que todo fue planificado por una de las víctimas, el hijo del dueño del local, el fiscal Dobson señaló que “lo que se debatió era el vínculo de la víctima con los imputados, situación que la propia víctima en su declaración y la otra joven dejaron en claro, sin perjuicio que uno de los afectados ubicaba al imputado, no fue un elemento que haya sido planificado por el hijo del dueño. Uno de los imputados ya había sido condenado anteriormente por un asalto a una bencinera que utilizó el mismo modus operandi empleando arma de fuego”.
Los hechos ocurrieron cuando los imputados Gino Vitorio Johans Caballieri Ojeda Cerda, de 23 años, y Juan Pablo Gallardo Barría, de 20 años, alrededor de las 17.30 horas del lunes 7 de septiembre del año pasado, ingresaron a la joyería “Diamond Gold”, ubicada en calle Chiloé N° 890 de Punta Arenas, donde intimidaron al dependiente del lugar y a una mujer que se encontraba en el sitio. Los imputados premunidos de un arma de fuego obligaron a las víctimas a arrojarse al suelo, solicitando el dinero. Mientras exigían la entrega de especies, el imputado Gallardo Barría tomó del pelo a una de las víctimas, golpeándola contra un mostrador, mientras que Ojeda Cerda con un arma de fuego encañonó al encargado del local, a quien golpeó con la misma arma en la cabeza. En dichas circunstancias, los imputados sustrajeron cerca de 83 joyas desde las vitrinas y estantes, las que guardaron en un bolso. Las joyas sustraídas fueron avaluadas en $ 4.389.000, las que fueron encontradas en poder