En
la audiencia, la fiscal Wendoline Acuña le indicó al imputado que se
iniciaba una investigación en su contra por los hechos que se
registraron en primera instancia en el mes de noviembre de 2016, en
circunstancias que la víctima de 13 años se encontraba en la sala de
clases del 7° básico en la Escuela Villa Las Nieves, cuando su
compañero, el imputado, tomó la mano de la menor y la obligó a que le
toque sus genitales, lo que afectó el pudor de la víctima de lo
sucedido, dando cuenta al personal del establecimiento.
Posteriormente
en el mes de junio de 2017, otra víctima, de 15 años, se encontraba en
la misma sala de clases, cuando el imputado comenzó a acariciarla y
luego a realizarle tocaciones en sus partes íntimas, lo que fue
denunciado por la menor.
Con
estos antecedentes al adolescente se le formalizó por dos delitos de
ultraje público a las costumbres y al pudor, en calidad de autor,
quedando con las medidas cautelares de prohibición de acercarse a la
víctimas y a la sujeción de la vigilancia de Fundación Esperanza, a
pesar de proponerle una salida alternativa al joven, el imputado no
aceptó, fijándose un plazo para el cierre de la investigación en 45
días. “Son dos episodios que se calificaron como ultraje público al
pudor que este joven desarrolló en la sala de clases del establecimiento
donde estudia. Uno ocurrió en noviembre del año pasado y el segundo en
el mismo establecimiento a otra niña en el mes de junio de este año y
que ofendieron al pudor de ambas niñas”, finalizó la fiscal del caso
Wendoline Acuña.