Pasada
las 19 horas, todas las alarmas se encendieron en el sector sur de
Punta Arenas. El aviso de una persona parapetada con una escopeta en un
domicilio particular, ubicado en Oscar Viel 272, a la altura de Manuel
Señoret, movilizó a 7 patrullas policiales, pertenecientes a 4 de los 5
cuadrantes de la ciudad, más personal del GOPE.
Todo
tras la llamada de un particular quién denunciaba haber ido a cobrar un
dinero pendiente y al no encontrar respuesta, se produjo una discusión.
Discusión que terminó con el dueño de casa amenazando con una escopeta a
su supuesto deudor.
El
hecho movilizó a una veintena de efectivos policiales, quienes rodearon
la vivienda, personal del GOPE estaba listo con sus escudos para
ingresar a la vivienda e incluso los carros policiales alumbraron con
potentes focos la casa esperando la respuesta de sus moradores o la
salida del hombre armado.
Sin embargo, nada de ello ocurrió.
Inesperadamente,
el operativo comenzó a desarticularse: se apagaron los focos que
alumbraban la vivienda, el GOPE guardó sus escudos y Carabineros comenzó
a ingresar a sus carros, retirándose del lugar.
¿La
razón? La fiscalía no dio la autorización para ingresar a la vivienda
debido a que la persona acusada no cuenta con antecedentes penales, no
se percutaron disparos y no hubo heridos.
El
mayor, Hugo Jaque, señaló que “verificando que no hay lesionados,
verificando que no hay disparos, ni otras circunstancias, se determinó
en este caso solamente hacer la denuncia respectiva, quedando citada la
víctima a la fiscalía, por cual el fiscal va a tomar mayores
antecedentes para ver qué situación va a realizar el día de mañana”.
El
hombre parapetado no aceptó el diálogo, mantuvo silencio y para no
hacer un mal mayor, Carabineros optó por retirarse del lugar a la espera
de las instrucciones de la fiscalía luego de que la supuesta víctima
realice la denuncia respectiva.
@PabloFortin