Durante
la jornada de ayer, fueron formalizados dos jóvenes que ya habían sido
detenidos en múltiples ocasiones por infringir las normas sanitarias,
tras ser sorprendidos por funcionarios de las Fuerzas Armadas
deambulando en las calles de Punta Arenas sin portar salvoconductos.
Al
respecto, el fiscal Oliver Rammsy formuló cargos en contra del imputado
identificado como Felipe Nicolás Uribe Maripillan, comunicándole que se
iniciaba una investigación en su contra por los hechos que acontecieron
durante la noche del jueves, a eso de las 22,45 horas aproximadamente,
cuando funcionarios de la Armada efectuaba un patrullaje excepcional con
motivo del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe que afecta a
la ciudad.
En
ese momento, fue fiscalizado el joven de 22 años, quien se desplazaba
en manifiesto estado de ebriedad por la vía pública, a la altura de la
intersección de las calles Márquez de la Plata con Tucapel, sin portar
consigo algún permiso temporal o salvoconducto que lo autorizara a
desplazarse en ese horario, como tampoco dando alguna justificación al
personal militar, siendo detenido en el lugar.
Al
respecto el persecutor solicitó al magistrado Ricardo Larenas imponer
la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno, haciendo presente
que ésta sería la tercera vez que Uribe Maripillán es sorprendido en la
vía pública infringiendo las normas sanitarias, la cual fue decretada
por el juez de Garantía, quien estableció un plazo de 45 días para el
cierre de la investigación.
Segundo hecho
En
el segundo control, el fiscal optó por requerir verbalmente al imputado
Abraham Daniel Hernández Hernández, de 25 años, relatando que éste fue
interceptado por efectivos del Ejército a la 0,50 hora de ayer cuando
ingería alcohol en las inmediaciones de la plaza Esmeralda, en el barrio
Prat, sin contar con un documento que lo justificara para desplazarse
en ese horario.
Aseguró
el persecutor que esta sería la quinta vez que es detenido, mientras
que el joven indicó que actualmente se encuentra en situación de calle.
Por
lo anterior, y tras la consulta del juez, el imputado no admitió su
responsabilidad en los hechos y se fijó una audiencia de juicio, sin que
se pidieran medidas cautelares en su contra, recuperando de esta forma
su libertad.