De acuerdo a la acusación del fiscal Felipe Aguirre, los hechos
ocurrieron el 26 de mayo de 2016, alrededor de las 4.15 horas de la madrugada y
en circunstancias que los afectados, padre e hija, habían dejado estacionado su
vehículo Daewoo Lemans, en calle Francisco Antonio Pinto con pasaje Manuel
Puerta de Vera. En ese lugar los imputados Robinson Alejandro Parada Oyarzo y
Nicolás Andrés Oyarzo Bahamonde, ambos de 18 años, se acercaron al vehículo
mencionado y premunidos de las botellas con gasolina y encendedor procedieron a
rociar el líquido inflamable, tipo acelerante, para luego accionar el
encendedor provocando un incendio. Se dijo que fueron observados por testigos,
choferes de taxi que pasaban por el lugar, quienes señalaron que ambos estaban
premunidos de botellas plásticas y que, incluso, uno alumbró usando una
linterna. Al verse sorprendidos los imputados se dieron a la fuga, corriendo
con las botellas aún en sus manos, al tiempo que de igual forma era alertado el
personal de Carabineros, iniciándose una persecución por calle Eusebio Lillo
con Pablo de Rokha. En dicho lugar se encuentra una pasarela que cruza el Río
de la Mano, donde ambos imputados se descargaron de los elementos que portaban,
continuando con su escape, siendo finalmente detenidos.
Cabe agregar que se alertó al personal de Bomberos para concurrir al
lugar siniestrado, logrando sofocar el fuego e impedir que éste se propagara en
mayor forma. Los daños de estimaron en $1.000.000.
La acusación de la Fiscalía añade que en el atentado hubo además
peligro evidente para las personas y propiedades.
A los imputados se les pide una pena de cinco años y un día de cárcel
por un delito de incendio de un vehículo, restándose participación en otros dos
incendios ocurridos esa misma noche y que en principio se les imputó cuando
fueron formalizados. Durante la investigación, el fiscal del caso Felipe
Aguirre recurrió al principio de objetividad y en base a diferentes
antecedentes no les imputó otros hechos.