Negando los hechos de la acusación, un imputado enfrenta desde ayer un juicio por delitos de abuso sexual en contra de una menor de edad, lo que se habría registrado desde el año 2009.
De acuerdo a la acusación del Ministerio Público, en el primer hecho que se le acusa al imputado de iniciales J.O.L. se señala que a principios del año 2009, en una fecha indeterminada y contando la víctima con 11 años de edad, el acusado se trasladó a la ciudad de Punta Arenas, al domicilio de los padres de la niña. En la ocasión, junto al hermano menor de la víctima, salió a dar una vuelta en su vehículo, llegando a las cercanías de un negocio ubicado en la población Aves Australes, lugar donde el pequeño descendió del vehículo dejando sólo al acusado y la menor. De esta manera, el hombre aprovechó para obligar a la menor a besarle sus partes íntimas. Por este hecho se pide una pena de 4 años de presidio.
El otro hecho que se le acusa al imputado habría ocurrido en Porvenir, estando la víctima en la casa de su tía materna. De acuerdo a los antecedentes, el acusado se acercó al dormitorio donde dormía la menor para realizarle tocaciones, situación que se repitió en otras ocasiones en el inmueble y en el vehículo del imputado. Por este segundo hecho se solicita una pena de 5 años y un día de cárcel.
El imputado en su declaración negó los hechos, mientras que la víctima de actuales 19 años señaló ante los jueces que “en el primer hecho nos llevó con mi hermano a un negocio cerca de mi casa, ahí le dijo a mi hermano que baje a comprar y cuando bajó me obligó a besarle sus partes íntimas. Yo no quería y me agarró y me hizo darle un beso. En el segundo hecho se me acercaba cuando estaba sola estando las luces apagadas, y yo me dormía temprano. Un día me despertó y fue a mi pieza a decirme que lo toque, fue ahí que se bajó sus pantalones.
Después se fue y me dijo que me quede callada, era primera vez que le veía sus partes a un hombre y me causó temor. Esto ocurrió más de una vez, ya que la tercera vez en Porvenir fuimos en su auto a comprar, iba sentada al lado de él y me llevó a comprar confites; esto fue como a las 5 de la tarde y siempre quería que vayamos a comprar solos. Fue ahí que me llevó a un sitio aislado y me sacó mi ropa y la suya, me tocó mis partes íntimas. Siempre me decía que me quede callada y que no le cuente a nadie, nunca le dije nada porque siempre tuve mucho miedo. Todo esto hizo que me aleje de mi familia, me negaba que me abracen, me cortaba los brazos, empecé a ser muy fría y tuve una baja de calificaciones”.
El juicio continúa hoy en el Tribunal Oral en lo Penal.