Artesano ecuatoriano arriesga penas de cárcel por trata de personas

Tras once días de juicio, ayer se entregó veredicto a un matrimonio ecuatoriano acusado de un delito de trata de personas.
Disímil fue la suerte de la pareja extranjera radicada en Punta Arenas tras el segundo juicio en su contra, donde los jueces Jaime Álvarez Astete, Juan Enrique Olivares Urzúa y Julio Álvarez Toro resolvieron absolver a María Lourdes Cabascango Guajan, del cargo que le fuera formulado de ser autora del  delito de trata de personas, mientras que su esposo Luis Humberto Tuquerres Tuquerres fue absuelto por el hecho denunciado por una víctima, mientras que se le condenó por las otras dos víctimas.
Ante el escenario del veredicto condenatorio solamente en contra de Luis Humberto Tuquerres Tuquerres, la fiscal Wendoline Acuña solicitó que se le aplique la condena de 12 años de cárcel.
Por su parte, Juan Carlos Rebolledo, abogado defensor del condenado que a su representado se le otorgue una condena de cinco años en libertad vigilada, tiempo que sea asesorado su representado en materia de las leyes chilenas, decisión de los jueces que se dará a conocer el próximo sábado 31 de diciembre a las 13 horas cuando se entregue la sentencia.
Al finalizar el juicio, el matrimonio ecuatoriano acusó discriminación en su contra. “Encuentro que la ley chilena está muy mal, nosotros somos de Ecuador y hemos sido discriminados acá en Chile. La ley dice que nosotros trajimos a trabajar a estas niñas, en el juicio la niña que denunció declaró a favor de nosotros. La segunda niña dijo que no trabajó con nosotros si no que estaba con su papá. Con Luis estamos juntos veinte años, tenemos cuatro hijos acá en Punta Arenas, pienso que esto es discriminación esta condena. En ningún momento vinieron obligadas a trabajar acá, ellas tenían comida, no encuentro para que condenen a mi marido y vamos a apelar. Tuvimos la posibilidad de quedarnos en Ecuador este año, pero al no sentirnos culpables volvimos y enfrentamos este juicio y ellas confirmaron que no fueron obligadas”, enfatizó la mujer que resultó absuelta María Lourdes Cavascango.
Por su parte, Luis Tuquerres Tuquerres, fue más allá, diciendo que “Todos los otavaleños de Ecuador vamos a tratar de esa forma a los niños. Acá te están pisoteando, te discriminan, he aguantado todo este tiempo por mis hijos para que estudien y no sean como yo. No tengo miedo enfrentar a la justicia, en caso que yo hubiese cometido delito hubiese dicho que traje a las niñas para trabajar, pero no puedo asumir eso, tengo cuatro hijos y si ellos quieren irse a otro país y lo mando como me sentiría si le pasara algo así. Vamos a seguir adelante con esto porque esto no es verdad, pero la fiscal en el juicio preparó a su testigo, se tiene que hacer un juicio limpio no porque seamos indígenas nos van a mandar presos”.
De acuerdo al hecho por el que fue condenado Tuquerres Tuquerres se indica en la acusación del Ministerio Público que “durante el mes de agosto del año 2012, los imputados Luis Tuquerres Tuquerres que tiene residencia definitiva en Chile desde el año 2002, a fin de trasladar a las menores de nacionalidad ecuatoriana de entonces 14 y 17 años de edad respectivamente, desde la ciudad de Otavalo del Ecuador, hasta Chile, a Punta Arenas, contactaron a familiares para captar y obtener el permiso de los padres de las niñas, abusando de su precaria condición social, económica y cultural, bajo la promesa de una mejor vida para las niñas en Chile quienes ejercerían un trabajo como empleadas por una remuneración mensual a cada una de ellas de 180 dólares norteamericanos. Una vez en Punta Arenas, las obligaron a trabajar sin pagarles remuneración y prevaliéndose de su condición de vulnerabilidad en que las niñas se encontraban en ese momento, las mantenía con restricción de comunicación a terceros, con restricción de aseo y cuidado personal y sin enviarlas a colegio alguno, debiendo tejer gorros de lana, debiendo cumplir con la cantidad de 10 unidades diarias, cifra que si no cumplían no podían irse a descansar. Vender los productos de artesanía de manera ambulante en la Plaza de Armas de Punta Arenas. Levantarse a tempranas horas de la madrugada, a  fin de realizar labores domésticas, previas a cumplir su función como vendedoras ambulantes y tejidos, lavando trastos, ropa y cocinando entre otras labores, sirviendo a todos los habitantes de esa casa. Dichos trabajos, los imputados les impusieron a las niñas abusando de su vulnerabilidad social, económica y desarraigo familiar en que ellas se encontraban en Punta Arenas.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS