Durante la jornada de ayer se entregó a la Fiscalía el
primer informe enviado desde el Servicio Médico Legal de Punta Arenas en relación a la muerte del pescador
artesanal de 33 años, Marcelo Silva Toledo.
De acuerdo a lo informado, este informe entregaría como
causa de muerte la asfixia por inmersión, lo que confirmaría la hipótesis que
entregó la PDI luego de trabajar el cuerpo en el sector de la Caleta de
Pescadores de Barranco Amarillo.
Esto descartaría completamente la intervención de terceras
personas en el hecho, el cual, de acuerdo a lo informado por la PDI este
domingo, se habría tratado de un accidente.
Según consta en la declaración del otro tripulante que se
encontraba a bordo de lancha pesquera “Alejandra”, Silva Toledo se habría
encontrado realizando faenas cuando ya estaban retornando al sector de Barranco
Amarillo.
Fue en una de esas intervenciones que recibió un golpe con
un elemento en la cabeza, el cual fue accidental y se lo habría hecho solo,
para luego caer al agua. Pasaron algunas minutos cuando su compañero de faena
se dio cuenta de esta situación y al no verlo en ninguna de las dependencias de
la pequeña embarcación volvió de donde venía, detectando que se encontraba el
cuerpo flotando en el agua.
En ese instante, inició de inmediato las labores del cuerpo,
lo que pudo concretar luego de un par de horas, subiéndolo a la lancha y dando
cuenta recién a la autoridad marítima de lo que había acontecido, donde se le
ordenó que recale en la Caleta de Pescadores de Barranco Amarillo.
La Armada no había autorizado el zarpe de esta embarcación,
por lo que no se encontraba registro de que se encuentre en alta mar, situación
que deberá ser atendida por la propia autoridad marítima.
Ayer en la mañana, los restos del pescador fallecido fueron
entregados a sus familiares, quienes lo trasladaron hasta el sector de Río
Seco, donde está siendo velado en una sede y sus funerales quedaron fijados
para la presente jornada.