Ocho meses de relación que se convirtieron en un verdadero martirio para una joven de 23 años. Así lo señaló la propia afectada, quien ayer denunció que reiteradamente su ahora ex pareja la ha mantenido bajo amenazas de muerte y brutales golpizas.
La víctima (resguardó su nombre), señaló que “son reiteradas las agresiones verbales, me trataba mal diciendo siempre que yo era una ofrecida, muchos improperios más, después empezaron los empujones, tirones de pelo, no me pegaba en la cara porque sabía que si me quedaban marcas podían denunciarlo, siempre golpes en el cuerpo. Es una personas demasiado agresiva, ha intentado matarme tres veces, intentó asfixiarme, me quitaba el celular, no me dejaba hablar con nadie. Literalmente es un sicópata y celópata, si saludaba a algún hombre era porque me estaba ofreciendo y una vez le dije que si quería seguir conmigo tenía que hacerse un tratamiento sicológico, nos separamos, me prometió que se iba a tratar para cambiar, le creí y pasó este último episodio donde me intentó matar y logré escapar a pies descalzos desde la casa y pude pedir ayuda al papá de mi hija y gracias a eso estoy a salvo. Alcanzamos a estar ocho meses de relación, pero tenía cambios bruscos de humor, se alteraba de la nada. Tiene la habilidad de hacerte creer y por eso volví, nunca había pasado algo así. Tengo una hija que va a cumplir tres años y tengo temor por lo que pase, por eso pedí medidas de protección”.
Tras la detención de la pareja de la joven, ayer el imputado fue trasladado hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, donde fue formalizado, sin embargo, no fue llevado solamente él al Tribunal, si no que el padre de la hija de la víctima, quien también fue detenido luego de salir en defensa de la joven golpeando al agresor.
De acuerdo a los antecedentes entregados en la audiencia, los hechos se registraron alrededor de las 8 horas de la mañana del lunes, en circunstancias que la víctima se encontraba al interior del domicilio que compartía con el imputado Víctor Ignacio Ceballos Almonacid, quien comenzó a agredirla verbalmente manifestándole que la iba a matar y golpeándola en diferentes partes de su cuerpo con pies y puños, además con sus manos procedió a tomarla fuertemente y le tapó la boca y la nariz. Tras el forcejeo la joven logró huir del lugar para solicitar ayuda. Fue así que al inmueble concurrió el otro imputado, Jorge Leandro Conejeros, quien agredió a Ceballos Almonacid para luego con un fierro provocarle daños al móvil del otro imputado.
Con estos antecedentes al imputado Ceballos Almonacid se le formalizó por el delito de lesiones menos graves y amenazas en contexto de violencia intrafamiliar, mientras que Conejeros Urbina fue formalizado por los delitos de lesiones leves y daños. Éste último llegó a un acuerdo reparatorio, donde se canceló la suma de 200 mil pesos.
Por su parte, el imputado Ceballos recuperó su libertad, quedando con las medidas cautelares de prohibición de acercarse a la víctima, lo que deberá ser informado en su lugar de trabajo, ya que ambos trabajan en el mismo lugar.