Son
muchos los dueños de almacenes y locales de barrio que con el fin de
poder contribuir a las instituciones, aceptan recibir alcancías para que
los clientes puedan efectuar donaciones.
En
este sentido, un sujeto que esperaba atención y que por varios momentos
‘miró’ para todos lados para ver si existían cámaras, estiró las manos y
se apoderó de una alcancía de Agaci, ocultándola entre sus vestimentas
para luego dejar pagado un kilo de azúcar que se llevaba y retirarse del
lugar.
La
imagen fue difundida para que pudiera obtenerse algún antecedente del
inescrupuloso sujeto que se apoderó de la alcancía, lo que va en
desmedro de los integrantes de la Agrupación de Amigos de los Ciegos.