Desde
ayer un conductor oriundo de la Región de Aysén está enfrentando un
juicio oral por su presunta responsabilidad en un accidente de tránsito
que cobró la vida de una familia, que resultó calcinada al incendiarse
el móvil en el que viajaban en enero de este año en la Ruta
Internacional CH-255.
La
defensora regional Gustava Aguilar busca la absolución del camionero,
argumentando que las pericias de la SIAT de Carabineros dejan muchas
dudas, como así mismo determinar la velocidad del camión, afirmando que
su representado no incurrió en un accionar irresponsable y que no pudo
evitar la colisión.
En este sentido, Pablo Elías Espinoza Vásquez,
decidió declarar ante los jueces argumentando que “desde un comienzo he
dicho que ese día transitaba por la ruta, lo hacía a una velocidad de 70
kilómetros por hora por las condiciones de la vía.
La señalética
advertía la curva, por lo que es imposible llegar a una velocidad tan
alta. Al salir de la curva a unos 50 metros veo un vehículo ocupando
parte de la pista, por lo que piso los frenos despacio, realizando una
maniobra de esquivamiento y producto de la lluvia y lo resbaladizo del
terreno me realizó el efecto tijera y perdí visibilidad de la carretera,
eso fue lo que pude ver. Me bajé del camión y tomé los extintores y
traté de sofocar el fuego, pero fue imposible, porque de inmediato
comenzó a salir humo del vehículo donde me di cuenta que ya no habían
sobrevivientes en el automóvil”.
Durante el inicio del juicio, también estuvieron presentes ciudadanos argentinos familiares de las víctimas fatales. Claudelina Bóveda,
madre del conductor argentino fallecido, señaló que “esperamos que se
haga justicia y que se cumpla la voluntad de Dios, el único justo juez,
ya que nuestras expectativas no coinciden con las del justo juez,
nuestra debilidad humana hace que nos excedamos, pero ahora solo espero
que se haga justicia y ojalá que sea con lo que esperamos. Hemos vivido
con mucho dolor y uno nunca se podrá recuperar. Agradecer a las personas
que hicieron posible que nosotros estemos aquí hoy”.
Por
su parte, José Cano, hermano del conductor fallecido, señaló que la
víctima fatal estaba prestando servicio como gendarme en Río Gallegos.
“El era gendarme y estaba en Río Gallegos y tenía vacaciones y antes de
viajar a Misiones se tomaron el tiempo para venir a Punta Arenas a
realizar compras y al regresar, perdieron la vida mi hermano, mi cuñada y
mis sobrinos. Esperamos que se haga justicia, lo que dispongan los
jueces, lo único que podemos pedir”.
El
fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, señaló que en el primer
día de juicio oral se rindió la prueba para acreditar el delito. “La
Fiscalía estima que aquí hubo responsabilidad penal del conductor del
camión. Estamos hablando de una acusación por cuasidelito de homicidio,
esto quiere decir que no hubo una muerte intencionada, lo que significa
que la pena máxima que arriesga el imputado una sanción que no supera
los 3 años, y que va asociada a una suspensión de licencia de conducir”.
Una
pena de 3 años de presidio y la suspensión por 2 años de la licencia de
conducir está pidiendo la Fiscalía en su acusación en contra del
conductor.
Según la acción judicial presentada por el fiscal jefe de
Punta Arenas, Fernando Dobson, señala que el día 4 de enero de 2018,
alrededor de las 17.30 horas, el imputado Pablo Elías Espinoza Vásquez,
conducía el tracto camión Freightliner con un semirremolque por la ruta
internacional CH-255, desde el Paso Fronterizo de Monte Aymond hacia
Punta Arenas, al llegar a la altura del kilómetro 130, tras enfrentar
una curva, pierde el control y maniobrabilidad del camión, desplazándose
a una velocidad no razonable ni prudente, en atención a las malas
condiciones (lluvia), es que supera la velocidad crítica de la curva
centrifugándose en forma tangencial hacia la izquierda, en los instantes
que efectúa una maniobra recuperativa de pista de circulación, – según
la acusación – traspasando el eje de la calzada con parte del
semirremolque, obstruyendo la circulación del vehículo que, en esos
instantes se trasladaba por la misma ruta en la pista de sentido
contrario, esto es, el automóvil Fiat Siena, al cual colisionó y debido
al impacto el referido camión por proyección ingresa a terreno irregular
en profundidad, en tanto el vehículo menor, por proyección se desplazó
hacia la mitad de la calzada, iniciando combustión inflamable
incendiándose en su totalidad, quedando su conductor y los cuatro
acompañantes atrapados en su interior, no siendo posible rescatarlos
debido a que el fuego envolvió por completo el vehículo, falleciendo sus
cinco ocupantes en el lugar.
Las personas corresponden a un grupo
familiar de nacionalidad argentina compuesto por Hugo Alberto Cano de 40
años, el que fallece a causa de traumatismo torácico abdominal grave,
politraumatismo, su cónyuge Adriana Elizabeth Díaz de 36 años, y sus
tres hijos: Ludmila Milagros Cano de 7 años de edad, Iván Gonzalo Cano
de 16 años de edad y Hernán Lautaro Cano de 12 años de edad, quienes
fallecen todos a causa de carbonización esquelético visceral, lesiones
vitales compatibles con la acción del calor derivada del fuego accionado
sobre el vehículo en el cual ellos se desplazaban.
El juicio termina hoy.