Tras
una larga investigación que contó incluso con la actuación de un agente
encubierto de la policía, se logró dar con un joven que desde hace
tiempo se dedicaba a vender droga en la región, pese a haber cumplido
recién una condena por el mismo delito.
Felipe
Alexis Lago Toledo, de 21 años, quien al momento de su detención estaba
terminando sus estudios universitarios, fue formalizado como autor del
delito de tráfico de pequeñas cantidades de sustancia ilícita.
En
ese contexto, el fiscal Manuel Soto le indicó que se inició una
investigación formal en su contra luego que personal de la sección OS-7
de Carabineros, teniendo información recibida que el imputado se
dedicaba a la venta de drogas desde octubre del año pasado. Con estos
antecedentes, el 4 de octubre del año pasado, un agente revelador
participó en una operación donde se reunió con Lago Toledo en la
Universidad de Magallanes, donde estudia. Allí se realizó la venta de
dos pastillas de éxtasis, además de un envoltorio con un gramo y 400
milígramos de cannabis sativa a cambio del pago de 40 mil pesos.
En
la misma ocasión, se coordinó una nueva entrega que se realizó el 6 de
marzo en el estacionamiento del supermercado Unimarc Sur, en la esquina
de las avenidas Martínez de Aldunate con Pedro Aguirre Cerda, donde el
imputado le entregó al agente revelador dos envoltorios, uno de ellos
con 1 gramo de clorhidrato de cocaína, y dos estampillas, de LSD y
25NBOMe, previo pago de la suma de 60 mil pesos.
En
consecuencia, la tarde del 18 de marzo pasado, personal policial
concurrió a uno de los domicilios del imputado en el sector de Pueblos
Originarios. Allí, dieron con el imputado quien, a bordo de un vehículo
sin patente, se le acercó a un comprador que recibió un envoltorio de
parte del imputado, que contenía en su interior un gramo y 400
miligramos de cannabis sativa.
Al
intentar fiscalizar al imputado, este se dio a la fuga comenzando una
persecución que terminó alrededor de las 19 horas del mismo miércoles,
al interior de un domicilio de 1 de Mayo donde fue detenido por personal
policial, encontrando además ocho plantas de cannabis sativa que
alcanzaban los 90 centímetros. En la vivienda de Pueblos Originarios se
encontró diversas especies utilizadas para la dosificación de la droga.
En total, al imputado se le encontró 32 gramos de cocaína y 8 gramos de
marihuana.
Con
estos antecedentes, al imputado se le formalizó como autor del delito
de microtráfico de drogas y cultivo de especies vegetales del género
cannabis sativa.
El
imputado registra dos condenas previas, una por microtráfico de drogas
de 541 días de presidio que cumplió bajo la pena sustitutiva de libertad
vigilada intensiva, además de manejo en estado de ebriedad. Ante esto,
el representante del Ministerio Público solicitó la medida cautelar de
prisión preventiva, a la cual la jueza de Garantía, Rosa Francisca Luque
López, acogió dicha petición, a pesar de la oposición del abogado
defensor Pablo Santander. El plazo para el cierre de la investigación se
fijó en 60 días.
“Se
formalizó por tráfico de pequeñas cantidades de sustancia ilícita, como
también de cultivo de especie del género cannabis sativa sin la
autorización legal correspondiente.
La investigación se origina en el mes de octubre del año pasado, luego
que personas entregaron antecedentes que daban cuenta del cultivo y
comercialización de droga en un sector determinado de la ciudad. Se
entregó el nombre y el apodo de una persona, dando origen a la
aplicación de técnicas con un agente revelador de la ley, comprando en
octubre y marzo al imputado que vendía variada sustancia entre cocaína,
marihuana y éxtasis, entre otras. Se decretó la prisión preventiva, ya
que esta persona tenía una condena por un delito de la misma naturaleza,
por lo tanto su libertad es un peligro para la seguridad de la
sociedad, como también un peligro de fuga”. señaló el fiscal de drogas,
Manuel Soto.
El imputado fue formalizado ayer en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.