La autoridad marítima ordenó que no sea utilizada la rampa de embarque, debido a que podría ocurrir otro incidente, organizándose un sumario investigativo para determinar las causas que derivaron a esta situación, pese a que testigos habrían manifestado que el ferry no se encontraba amarrado, hecho que deberá ser corroborado o desmentido por la investigación.
“Siendo las 10.45 horas, mientras se encontraba en la rampa costanera embarcando la barcaza Yendegaia, un camión con rampla, que llevaba una tolva a bordo cayó al mar. La maniobra de la barcaza no pudo mantener con los motores sobre la rampa, lo que produjo que el camión cayera. Gracias a Dios no hubo lesionados y estamos viendo las causas probables por lo que habría ocurrido estas circunstancias. No existe algún derrame de combustible, pero lo estamos monitoreando, entre el estanque de la tolva y el camión serían 630 litros, pero hasta el minuto no ha aflorado; de todas maneras, la empresa Álvarez, dueña de la barcaza, tiene ya barreras de contención en caso de activarse un derrame, que sería menor, pero hasta el minuto no hay ningún indicio. La rampa costanera quedó inhabilitada, mientras sacamos el camión que está a unos seis a doce metros de profundidad. Vamos a habilitar la rampa que está al lado de la rampa costanera, que es de tierra, para mantener la conectividad”.
Al ser consultado por el chofer, señaló que éste al percatarse de lo ocurriría, logró saltar de la máquina para ponerse a salvo. “El chofer estaba abriendo la puerta para verificar las condiciones de embarque y cuando vio que la cola comenzó a caer logró saltar, poniéndose a salvo. Las condiciones estaban aptas para el embarque y con una investigación averiguaremos cuál es la causa real del accidente”, concluyó la autoridad marítima.
Las condiciones climáticas se encontraban aptas al momento de ocurrido el hecho, según la información entregada por la Capitanía de Puerto.