Ha habido reuniones, encuentros con las autoridades, e incluso, mayor cantidad de controles policiales destinados a evitar los actos vandálicos contra los buses de Movigas en la Villa Alfredo Lorca de Punta Arenas, pero el temor en los conductores persiste. Con la llegada de la temporada invernal, dicen, aparecen también los apedreos a los vehículos del transporte público, que tuvieron un punto cúlmine el pasado 30 de mayo, cuando al menos cinco buses fueron atacados. En esa ocasión, alrededor de las 16.20 horas, al menos cuatro adolescentes, de aproximadamente 17 años, fueron vistos lanzando piedras en la Villa Alfredo Lorca.
Los ataques se han vuelto recurrentes y, frente a ello, los choferes del medio de transporte sienten inseguridad de realizar el recorrido, que, según anunciaron en la empresa, podría incluso estar evaluando suspenderse, debido a los constantes ataques del que son víctimas las máquinas, con el consiguiente peligro para los pasajeros y los mismos conductores.
Uno de los conductores de Movigas cuenta que el sector es uno de los más complicados. “Nos apedrean los buses y no se puede llegar con seguridad acá a la Población Alfredo Lorca. En el sector de la Población Archipiélago de Chiloé también han atacado, pero en la Lorca se ha repetido más veces”, señala. El temor, expresa el operario, es que los apedreos “pueden dejar herido a cualquier operario o pasajero”.
– ¿Cómo reaccionan los choferes cuando hay un ataque?
“Cuando pasan estas cosas estamos obligados a cortar el tránsito por acá y llegamos sólo hasta la Avenida Frei. A mí no me ha pasado, pero los que realizan estos ataques salen del cerro y han atacado a otros colegas”.