Eran
pasada las 2 horas del domingo cuando el estruendo de la colisión
alertó a algunos vecinos para que Carabineros asistiera al lugar a
realizar sus diligencias y verificar la integridad de los involucrados.
Entre ellos, el imputado, quien no presentaba lesiones, pero sí en
estado de ebriedad.
El
personal policial al acudir al lugar y realiza alcotest, comprobando
que el imputado arrojó 1.77 gramos por litro tras la prueba
respiratoria, lo detienen por el delito de manejo en estado de ebriedad
causando daños.
Los
hechos relatados por el fiscal dan cuenta de que la víctima conducía
por calle Bories dirección sur, por la segunda pista de circulación y se
detiene en la intersección con Croacia al dar luz roja en el semáforo.
En este momento, mientras esperaba el cambio a verde, es chocado en la
parte posterior de su vehículo por el del imputado, que transitaba en la
misma vía y sentido.
Este
vehículo conducido en estado de ebriedad por el imputado, no habría
calculado la proximidad ni velocidad, lo que ocasionó el choque.
Versión defensa
Sin
embargo, la defensa objetó distinto de la situación, según lo había
manifestado al comienzo de la audiencia el imputado y luego su abogado
defensor con mayor detalle.
Según
lo señalado, el imputado no habría sido quien manejaba el vehículo que
causó la colisión, sino que iba al interior en la condición de pasajero
en un viaje de Uber.
Tras
materializar el choque, el chofer se dio a la fuga, dejando al imputado
a la deriva y siendo señalado como el responsable del accidente.
Finalmente,
considerando que el imputado además se dedica profesionalmente a chofer
de taxi, el juez Larenas decretó la suspensión de su licencia de
conducir -y que además no puede obtener un duplicado de ningún tipo-
mientras dure la investigación, que tendrá un plazo de 40 días.