Durante la madrugada de ayer, más de 300 clientes de Aguas Magallanes se vieron afectados por algunas horas como consecuencia directa de un acto delictivo, como fue la apertura irregular de 22 grifos en diversos puntos de la ciudad. Lo anterior, no solo ocasionó la pérdida de cerca de 1.300 m3 de agua potable, sino que se afectó el servicio y puso en riesgo la seguridad de la comunidad al verse comprometida una infraestructura clave que utiliza Bomberos frente a incendios.
Es por eso que Aguas Magallanes interpuso a primera hora de la mañana de ayer, en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, una querella contra quienes resulten responsables de estos hechos.
“Esto no puede volver a suceder. Es un acto repudiable, delictual y que afectó la seguridad y servicio de varios hogares de Punta Arenas”, señaló el gerente regional de la compañía, Christian Adema Galetovic. Recordó que de acuerdo a la Ley, sólo personal de Aguas Magallanes y Bomberos están autorizados para manipular estos dispositivos.
La carpeta con la querella fue ingresada esta mañana al Juzgado, cuyos antecedentes serán remitidos al Ministerio Público a fin de determinar el inicio de una investigación respecto de estos hechos.
Cabe recordar que a partir de las 3.30 am del lunes pasado, equipos de Aguas Magallanes iniciaron el trabajo de cierre de los 22 grifos abiertos ilegalmente, situación que logró normalizarse desde el punto de vista del suministro, a las 9.00 horas.
El ejecutivo reforzó en la mañana de ayer el llamado a la comunidad en el sentido de estar vigilantes, y a denunciar oportunamente al fono clientes de Aguas Magallanes, 612 280028, a quienes se sorprenda manipulando los grifos de la ciudad.