De acuerdo a los antecedentes expuestos en el juicio oral, los hechos ocurrieron a las 10.30 horas, del 6 de octubre del año pasado, cuando Efrain Ticlla Coria, intentó ingresar al país desde Argentina en el Paso Fronterizo de Monte Aymond, instantes que fue fiscalizado por personal de Aduana. Tras realizar los trámites migratorios regresó a la camioneta Fiat Estrada, donde la perra detectora de drogas de la entidad fiscalizadora mostraba insistentemente la camada del móvil, siendo encontrado oculto tras los paneles de la camada, 76 paquetes tipo ladrillos, 48 de ellos, eran cannabis sativa del tipo marihuana paraguaya prensada, que venían envueltos en plástico transparente, recubiertos con una capa vegetal, aceitosa y sobre ellos una segunda película plástica, cuyo fin era evitar que fueran detectados. Los restantes 28 paquetes tipo ladrillos contenían clorhidrato de cocaína. El peso bruto total de la droga incautada en el procedimiento fue de 74 kilos y 790 gramosde droga, de los cuales 46 kilos y 720 gramos correspondían a marihuana y los 28 kilos 70 gramos a cocaína.
Tras las pruebas rendidas por la fiscalía y defensa, los jueces condenaron al ciudadano boliviano como autor del delito de tráfico de drogas, a pesar que el imputado en todo momento indicó no conocer lo que transportaba. Así lo señaló el abogado defensor José Miguel Navarrete. “En primera instancia nosotros pedíamos la absolución, pero ante el escenario condenatorio pedimos una pena inferior a cinco años y solicitamos la pena de libertad vigilada o en su defecto la expulsión del país. La alegación de nosotros era que no había un dolo en el tráfico y para ello declaró el imputado y su esposa”.
Por su parte, el fiscal Oliver Rammsy, indicó que el acusado tuvo participación en el delito. “Nuestra teoría siempre apuntaba a que el tuvo participación en la cadena. Él era un eslabón más, el era el que la transportaba a los consumidores. Recorrió más de 4 mil kilómetros para encontrarse con alguien que no tengo datos de él. Pedimos diez años de cárcel, pero se alegó por la defensa su irreprochable conducta anterior, por lo que puede que baje su pena”.
La lectura de sentencia se dará a conocer el próximo miércoles 30 de abril a las 13.30 horas.
Por su parte, la esposa del ciudadano boliviano, Miriam Baleriano, declaró frente a los jueces, señalando que no conocían lo que transportaría su marido desde Buenos Aires a Río Grande, en Tierra del Fuego, Argentina, pero con el dinero obtenido pagaron sus deudas. La mujer se radicó en Punta Arenas junto a su hija de cinco años, luego de que su marido con quien lleva siete años de matrimonioquedó en prisión preventiva el año pasado.