En un
procedimiento que realizó personal motorizado de Carabineros la tarde del
viernes, se logró detectar la comercialización de cocaína al interior de un
vehículo.
De acuerdo a los
antecedentes expuestos en la audiencia de formalización de la investigación,
los hechos quedaron al descubierto en un control vehicular que realizó personal
policial en la intersección de Avenida España y el pasaje Enrique Wegmann,
donde habían dos vehículos mal estacionados. Los ocupantes, al ver la presencia
de Carabineros intentaron darse a la fuga. En esos instantes, la imputada
Bárbara Bustamante Barrientos, de 23 años, en compañía de otra persona,
identificada como Tom Ramos Meza fueron detenidos. En esos momentos la joven le
indicó al personal policial que portaba un envoltorio contenedor de clorhidrato
de cocaína. A la imputada se le encontró en su bolso otro envoltorio y un
recipiente de metal que contenía sustancia de la misma especie.
La mujer de
manera voluntaria le indicó además a Carabineros que en su domicilio mantenía
más droga, por lo que dio la autorización para que se realice la revisión,
donde se le halló más envoltorios, lo que arrojó un total de 177 gramos de
cocaína, sustancia que fue sometida a la prueba de campo por personal del OS-7.
En el domicilio,
se le encontró además una pesa digital, un moledor, recipientes y dinero que
alcanzaba el medio millón de pesos. Ante esto, el fiscal Fernando Dobson la
formalizó por el delito de microtráfico. “Por este delito puede llegar de tres
a cinco años de presidio, pero depende como avanza la investigación. La
imputada quedó con arraigo regional y un plazo de sesenta días para el cierre
de la investigación”.
Por su parte, el
acompañante de la imputada, Tom Ramos, no fue detenido por este procedimiento,
sino por no haber cumplido un beneficio de remisión condicional, luego de ser
condenado a 61 días en septiembre del año 2011 por un delito de microtráfico de
drogas, por lo que quedó con la obligación de cumplir el beneficio desde el
lunes, de lo contrario se le revocará.