Hasta el Juzgado de Garantía de Punta Arenas llegó ayer un comerciante argentino que presentó una querella criminal tras ser estafado por un padre con su hijo.
De acuerdo a la acción judicial, la querella fue presentada en contra de Fabián Esteban Villegas y su hijo del mismo nombre, por el delito de estafa. Se detalla por parte del afectado, Ricardo Augusto Soldaini, dueño de una importadora de vehículos al interior de Zona Franca, que en esa calidad iba a vender un Porshe a uno de los querellados, quien se comprometió a pagar 890 mil pesos al contado, más tres cheques de 197 mil pesos a contar del 6 de noviembre del año pasado, y otro documento de $2.955.000, provenientes de la cuenta de uno de los querellados.
Según indicó el afectado, al intentar cambiar el cheque de mayor valor fue protestado por firma disconforme. Agregó que al ser todos ciudadanos argentinos, se conocían, no tomando los resguardos necesarios para verificar la firma. Indicó además que el vehículo se encuentra en poder de los querellados y con evidencias de haber sido dañado, por lo que lo perjudicaría al no poder recuperarlo. “Presentamos una querella por estafa, por la compra fraudulenta con firma disconforme de un vehículo en nuestro local en contra de un padre y su hijo. Estamos reclamando la parte impaga que son alrededor de tres millones, además de las costas que va a traer esta querella. No es primera vez que nos pasa esto, pero no habíamos tenido que llegar a estas instancias anteriormente”.
Por su parte, el abogado querellante, Juan Carlos Rebolledo, indicó que “en relación a la compra de este vehículo se hizo toda una construcción de engaños para los efectos de defraudar al vendedor con el pago de buena parte del vehículo por cuanto que el comprador utilizó un cheque de su padre con una firma que claramente no iba a permitir que ese documento sea cobrado en el banco. Nosotros decimos que hay una construcción por el vínculo de padre e hijo, quien estando en conocimiento de ello y trabaja con su padre, conoce la firma de él, no obstante entregó en pago un cheque con una firma que no tenía la firma que correspondía para cobrarlo en el banco”.
El abogado explicó que este delito “tiene penas por estafa que llegan hasta los tres años y un día de cárcel. Obviamente mi representado no tiene la intención de obtener cárcel, pero si dar cuenta de este hecho para que la justicia se pronuncie de la recuperación del vehículo y obtener el castigo justo para las personas que puedan andar estafando a la gente en la vida”.
En la querella además se solicita una orden amplia de investigar al personal de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI.