“¡Cuidado!”, alertó un auditor en las noticias de la mañana de El Pingüino. “Me mandaron un mensaje del Banco Estado por correo, pero no era el Banco Estado. Me pedían la clave”, dijo.
Como
se informó en estas páginas hace la semana pasada, el número de casos
de delitos por estafa no dejan de aumentar. El año pasado, la Brigada de
Delitos Económicos (Bridec) de la Policía de Investigaciones registró
cerca de 450 denuncias, lo que corresponde a un aumento del 11% respecto
al 2019.
Según
la brigada especializada de investigar este delito, internet es una
herramienta eficaz para efectuar estafas. En particular, son los
portales de compra y venta donde se presenta la oportunidad para ser
víctima de este delito.
“Los
portales de compra y venta muchas veces no permiten la validación del
comprador o el vendedor, por lo que es ahí donde se producen este tipo
de engaños”, explica el comisario de la Bridec Froilán Muñoz.
Para
no caer en las garras de los estafadores, el investigador recomienda
que se utilicen los portales que requieran la validación de las
identidades de quienes participen en la transacción.
Para
asegurarse de la seguridad de un sitio web, es importante que el
dominio comience en https://. Además, se debe verificar la barra de
direcciones del navegador si se está operando en sitios bancarios.
Si se opta por un portal que no necesite algún registro previo, el
comisario Muñoz recomienda que la transacción se haga contra entrega:
“Nos tenemos que juntar con la persona que está vendiendo o comprando, y
que en ese momento se haga la entrega del dinero o el producto. De esa
forma podemos tener la certeza de que está todo en buenas condiciones”.
Ante el aislamiento en que se encuentra
la región, muchos magallánicos optan por comprar por internet con envío
a regiones. “Se debe evitar hacer envío a región si nos piden
eventualmente un código de seguridad o plata por adelantado. Eso puede llevarnos a un engaño y ser víctimas de una estafa”, dice el comisaro Muñoz.
Otra
modalidad que ocupan los malhechores es llamar o enviar un correo
directamente a las víctimas. Ante la promesa de una oferta o beneficio,
el detective Muñoz recomienda alerta. “Los estafadores nos pueden hacer
creer que para que se concrete una transacción deben recibir un código.
Eso nunca hay que hacerlo porque ese código corresponde a clave de
activación de una aplicación bancaria o una clave que permite que se
produzca una transferencia por internet”, dice.
Los
bancos jamás solicitan actualizar los datos personales por correo
electrónico o teléfono, y mucho menos renovar claves o coordenadas. Por
ello, la PDI recomienda que las claves sean conocidas solamente por el
usuario y nunca dejarlas escritas en algún lugar visible.