De acuerdo a la acusación
presentada por la Fiscalía, los hechos ocurrieron cuando el acusado trasladó a
la víctima a su domicilio, forzándola a mantener relaciones sexuales.
Tras dos días de juicio en
contra de un hombre de 30 años, acusado de violar a una menor de 17, ayer el
Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas entregó un veredicto condenatorio.
Luego de las pruebas presentadas
por la Fiscalía y la defensa, los jueces de manera unánime decidieron condenar
al acusado José Miguel Cortés Llancabure, por los hechos ocurridos en el mes de
octubre del año pasado.
Víctima
Ayer, el testimonio de la
víctima de actuales 18 años, fue clave para el veredicto final. La menor
recordó cómo se suscitaron los hechos: “Esa noche fui a la casa de mi mejor
amiga, íbamos a compartir un rato. Como a la una de la madrugada llegué a su
casa y me iba a quedar a dormir en su casa. Estando en la casa de mi amiga
tomamos unas cervezas que llevé y después tomamos un vodka; una de mis amigas
estaba hablando con él y lo invitó a la casa. Cuando llegó alrededor de las 3
de la madrugada, traía una botella de pisco. Recuerdo que llegó cariñoso,
abrazándonos, y eso nos molestó por no conocerlo. Cuando se terminó el trago se
ofreció para comprar más y dije que conocía un clandestino donde hacerlo.
Salimos los dos en un taxi y llegamos a la Población 18, donde no nos querían
vender y cuando él iba a pagar dijo que no tenía plata, así que para pagar el
taxi dijo que vayamos a su casa. Una vez ahí me dijo que me quede callada
porque estaba su mamá durmiendo. Estaba mareada… Cuando entró a la pieza le
pregunté a qué hora nos vamos a ir y él apagó la luz. Empecé a llorar
diciéndole que me deje ir y de sorpresa se tira sobre mí y empieza a besarme.
Después me bajó los pantalones y pasó, me violó”.
La joven en su relato señaló,
además, que en todo momento se negó y forcejeó para evitar que la violara.
“Decidí no defenderme, no agrediéndolo por temor a que me devuelva el golpe. De
repente se sale y me va a dejar afuera, donde me puse a correr hacia la casa de
una tía que vivía cerca”.
Hechos
De acuerdo a la acusación que se
dio a conocer ayer en el inicio del juicio, los hechos habrían ocurrido la
madrugada del 5 de octubre del año pasado. El lunes 6 de octubre de 2014 se
formalizó la investigación por el delito de violación, el que consigna penas
que le impedirían al imputado tener contacto con menores de edad (tiene un hijo
de 10 años). En dicha audiencia se solicitó la prisión preventiva, la que no
fue acogida por el tribunal, hasta ayer, luego que el tribunal lo encontró
culpable, debiendo esperar hasta el martes la sentencia privado de libertad.
A pesar de ser condenado, Cortés
Llancabure señaló a los jueces al final del juicio: “La situación me descoloca,
y duele que te vean como una persona que le hace daño a otra. Nunca quise
engañarla y tampoco aprovecharme de ella. Jamás le abro la puerta de mi casa a
nadie. Realmente no soy culpable”.
De acuerdo a lo señalado por el
fiscal del caso, Fernando Dobson, cualquier pena a la que sea sentenciado el
acusado, deberá cumplirla de manera efectiva. “Nos deja satisfechos el haber
podido acreditar la falta de consentimiento en esta acción sexual. La ley
sufrió una modificación en el delito de violación. Si se logra configurar dos
atenuantes, donde la ley establece la posibilidad de rebaja de sanción, se
invocó por parte de la defensa la irreprochable conducta anterior y la
colaboración sustancial en el esclarecimiento de los hechos, a ésta es a la que
nos opusimos. El tribunal determinará esta sanción que será de manera efectiva,
dado que ante las modificaciones para este delito en particular no hay
posibilidad de cumplimiento en libertad”.