Los
hechos ocurrieron el 22 de junio de 2020. En horas de la tarde,
Gendarmería revisaba las encomiendas que pretendían ingresar las visitas
al recinto penitenciario. Al pasar por los rayos X, los funcionarios se
percataron que la condenada portaba una bolsa Zyploc con dos paquetes
de la tradicional gomita. En su interior había 60 comprimidos rosados
que, tras practicarse el análisis químico, resultó ser clonazepam.
En
su declaración al OS-7, la condenada señaló que iba a visitar a su
hermano, que cumple sentencia por manejo en estado de ebriedad. Señaló
que la droga fue facilitada por un tercero de quien dijo no conocer
mayores antecedentes.
En
un juicio abreviado, el tribunal la halló culpable por microtráfico de
drogas. La sentencia en su contra se conocerá el próximo 29 de agosto a
las 12.30 horas.