Ayer en un procedimiento abreviado en el Juzgado de Garantía de Punta
Arenas, se condenó a una pareja luego de ser sorprendida intentando
sustraer especies al interior de la casa del presidente de la Corte de
Apelaciones de Punta Arenas, hecho que ocurrió el año pasado.
De
acuerdo a la acusación de la Fiscalía, los hechos ocurrieron el día 24
de julio del año 2016 en horas de la madrugada, cerca de las 3.20 horas,
cuando los imputados Bárbara Valeska Perez Ojeda y Jonathan Pool Ojeda
Oyarzún, mediante escalamiento, ingresan al inmueble ubicado en calle
José Nogueira N°1466-B, saltando la reja perimetral que separa la
vivienda de la vía pública, y una vez en el inmueble, lo recorren por el
patio para luego abrir una ventana de un dormitorio de la vivienda e
ingresar a la casa con la finalidad -dice la acusación de la Fiscalía-
de robar pertenencias a los habitantes de la vivienda, quienes en ese
momento no se encontraban. Fue así que los imputados transitan por las
diversas dependencias y la imputada Bárbara Ojeda Pérez sustrajo dos
pendrive marca Kingston, las que ocultó bajo su sostén y la suma de
$6.495, en tanto que el imputado Jonathan Ojeda Oyarzún sustrajo cuatro
pendrive de diferentes marcas y dos discos duros color negro, uno marca
WD y otro marca Seagate. Tras lo anterior, el deambular de los imputados
fue advertido por personal de seguridad de la Corte de Apelaciones de
Punta Arenas, quien llamó a Carabineros, los cuales se constituyeron en
el domicilio afectado, ingresando al mismo y sorprendiendo a los
imputados escondidos al interior de un clóset de la vivienda.
La
totalidad de las especies sustraídas y encontradas en poder de los
hechores fueron reconocidas luego como de su propiedad, por parte de la
víctima y morador de la vivienda, Víctor Stenger.
Con estos
antecedentes, el fiscal jefe de Punta Arenas solicitaba una pena de
cinco años y un día de presidio, sin embargo, con el procedimiento
abreviado ahora arriesgan penas de cinco años ella, y cinco años y un
día el imputado. Ojeda Oyarzún registra condenas de porte de arma
cortante y homicidio frustrado, por lo que no puede optar a una pena
sustitutiva, mientras que la imputada no mantiene antecedentes, por lo
que ya recuperó su libertad.
En la audiencia de ayer, el imputado
Ojeda Oyarzún señaló que “nosotros aceptamos este procedimiento y
estamos arrepentidos. Soy el responsable de lo que ocurrió esa noche,
expuse a mi pareja a lo que no debió hacer. Yo debí pasar privado de
libertad, no ella. También hicimos llegar una carta de disculpas al
presidente de la Corte de Apelaciones”.