Pinochet fue
condenado ayer a tres años de libertad vigilada por el delito de manejo en
estado de ebriedad con resultado de muerte, más 41 días por el delito de fuga.
Esta persona, de 29
años, fue el único imputado por el mortal atropello que sufrió la ex alumna del
colegio Británico y estudiante de derecho Constanza Lagos, durante la madrugada
del domingo 6 de julio en Providencia, Santiago.
La tía de la
malograda estudiante magallánica, la abogada Claudia Polo Ahern, se manifestó
contraria a la condena que recibió a quien catalogó como un “criminal”.
Lamentó, de paso, que no estuviese vigente la Ley Emilia cuando ocurrió el
atropello de su sobrina, porque la sanción hubiese sido más severa.
“La
condena que él tuvo no es la que uno esperaba. En todo caso, no hay condena que
le devuelva la vida a la Cony, él cometió un acto criminal, y eso quedó claro
con el juicio que se llevó a cabo, fue una conducta sin empatía con la vida
humana”, enfatizó.
Agregó
que la declaración de una testigo apuntó a que el sujeto habría preferido
atropellar a la joven que colisionar a un taxi que venía en sentido contrario,
lo que -considera- les demuestra como familia que él tuvo toda la intención de
arrollar a su sobrina.
El autor del fatal
atropello, Cristián Pinochet Contreras se encontraba en prisión preventiva en
uno de los módulos de Santiago I desde hace tres meses, luego de ser
formalizado por su responsabilidad en la muerte de la universitaria.
En el proceso
judicial, que se concretó en el 8° Juzgado de Garantía de Santiago, el imputado
tras escuchar la acusación en su contra, aceptó los cargos que le atribuyó la
Fiscalía Metropolitana Oriente luego de casi 12 semanas de indagatorias.
De esta manera,
Pinochet recobró su libertad, quedando sujeto a la supervisión de Gendarmería
de Chile y con la prohibición de por vida de volver a conducir.
El hecho en
cuestión ocurrió en calle Manuel Montt, instancia en la que el imputado se dio
a la fuga. Dos días después, Pinochet presentó una autodenuncia ante el
tribunal argumentando que no se percató de la situación hasta que vio la
prensa.
De acuerdo a su
relato, el hecho ocurrió cuando conducía el vehículo marca BMW por la avenida
Manuel Montt “a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora”.
“En esa calle
las veredas no son extraordinariamente amplias, alcancé a divisar a una persona
que salía de un bar y se dirigió hacia lo que supuse eran un par de amigos
suyos”, detalló en la autodenuncia.