La denuncia fue realizada por el taxista que indicó que transitaba por
la Plaza de Armas, donde el imputado comenzó a provocar daños en el móvil,
dándose a la fuga. Con otros taxistas se logró su retención.
En la audiencia, el imputado aceptó los cargos siendo condenado por
daños simples a una multa de 2 UTM.