A prisión preventiva fueron enviados ayer dos imputados por haber cometido un violento asalto en febrero.
En
la audiencia, la fiscal Rina Blanco dio a conocer que los imputados
Daniel Martín Lavoz Guenten y Erick Gastón Barría Sánchez, eran
investigados por los hechos que se registraron el 18 de febrero de este
año, en circunstancias que los imputados junto a otros dos sujetos
llegaron al inmueble Julio Ramírez, a la altura del 2900, donde habita
una pareja de dominicanos. Hasta ese lugar llegaron los imputados a
bordo de una camioneta desde la que descienden e ingresan saltando la
reja, empujando la puerta y al activarse la alarma, la víctima llamó a
su marido quien llega al lugar y no encontró a los sujetos.
Posteriormente,
el imputado Lavoz Guentén, llamó a la víctima a quien conoce para
invitarlo a un local nocturno, a lo que accedió el afectado dominicano.
Sin embargo Lavoz Guentén, junto a los otros imputados llegaron al
inmueble, donde Barría Sánchez habría cortado la electricidad del
inmueble, forzando la puerta, comenzando a registrar el lugar, llegando
hasta el dormitorio donde estaba oculta la víctima dominicana, hasta
donde Lavoz Guentén forzó la puerta y apuntó con un arma de fuego a la
mujer, exigiendo que le entregara el dinero. Fue así que los imputados
lograron robar una caja fuerte en cuyo interior mantenían $600 mil y
documentos, donde el total alcanzó el millón y medio de pesos en
pérdidas.
A los imputados se les formalizó por el delito de robo con violencia e intimidación. Ambos fueron enviados a prisión preventiva y el plazo para el cierre de la investigación se fijó en 60 días.
Tras
la audiencia, el abogado Marcos Ibacache, señaló que su representado no
tuvo participación en el hecho que se le imputó. “Erick Gastón Barría
Sánchez, es una persona que tiene un vínculo laboral con una empresa
salmonera, trabaja por turno, fue requerido por la SIP de Carabineros,
donde unas cámaras de seguridad aparece una persona con una contextura
similar a la de mi representado. Esta defensa entiende que eso es una
prueba escasa para tener acreditado su participación en el delito en
esta etapa procesal y vamos a apelar. Hemos aportado fotografías
del mes de febrero donde mi representado tenía el pelo de diferente
tamaño en esa época, y probaremos que mi representado no conoce al otro
coimputado. Además mi representado habría estado trabajando en la
salmonera al momento de los hechos, lo que acreditaremos con los antecedentes necesarios”.