El alcohol y los celos habrían detonado que un imputado ingrese de manera violenta a la casa de su ex pareja agrediéndola y forzándola a mantener relaciones sexuales.
Según los antecedentes expuestos en la audiencia de formalización de la investigación, los hechos ocurrieron la madrugada del lunes, momentos que el imputado E.G.T., de 24 años, en estado de ebriedad llegó al domicilio de su ex pareja en el sector norponiente de Punta Arenas, donde ella se encontraba sola y durmiendo, instantes que el imputado y padre de dos hijos en común ingresó a la fuerza por una ventana, insultándola y forzándola a mantener relaciones sexuales. A pesar que la víctima se opuso, el agresor logró romperle sus vestimentas y violarla.
A pesar que la afectada le solicitaba que la deje, el imputado logró su cometido. Una vez que terminó la agresión abandonó el domicilio, instantes que la mujer solicitó ayuda a una vecina, donde se denunció los hechos a personal policial.
En la audiencia se indicó que el imputado mantenía una orden de alejamiento en contra de la misma víctima desde el mes de diciembre del año pasado, esto a pesar que como pareja se veían y hace cinco días habían mantenido una discusión en el inmueble, por lo que se le formalizó por los delitos de violación y desacato, tal como lo confirmó el fiscal Felipe Aguirre: “Se determinó que esta persona mantenía una orden de alejamiento, por lo que enfrentará los cargos de violación, desacato y amenazas. Estas prohibiciones se decretan en favor de las víctimas, y si ellos habrían pretendido dejarlas sin efecto debían haberse acercado al tribunal, y si no lo hacen no dejan de estar vigente”.
Se indicó que las penas que arriesga por el delito de violación van de los cinco años de cárcel efectiva, mientras que por desacato pueden llegar a los 541 días de presidio.
Por su parte, el abogado defensor, Cristián Opazo, señaló que a pesar que su representado admitió los hechos ante la policía, pueden invocar atenuantes. “Prestó declaración ante la policía, conversé con él para ver si esa confesión fue espontánea y me dijo que sí, por lo que no se alegó tanto por el delito de violación. El motivo del tribunal de dejarlo en la cárcel fue por el peligro de la seguridad de la víctima. Mi representado plantea que en principio hubo un consentimiento inicial, pero luego la rechazó, sin embargo, él señaló que la forzó, existiendo ésta como atenunante de la colaboración en la investigación”.
El plazo para el cierre de la investigación se fijó en 120 días.
Se indicó que el imputado no mantiene condenas anteriores, pero sí tres denuncias de violencia intrafamiliar, entre ellas la causa donde quedó con la prohibición de acercarse a la víctima.